Kaia Gerber contó en Vogue que sufrió trastornos alimentarios y que los comentarios sobre su cuerpo complicaron su recuperación. También habló de la comparación con su madre, Cindy Crawford.
Investigadores de Fauba y Conicet aislaron una bacteria que degrada el ácido fusárico, una micotoxina de hongos Fusarium, y revirtieron sus efectos en semillas de cebada.