El 30 de octubre de 1983, Raúl Alfonsín ganó las elecciones presidenciales con el 52% de los votos, poniendo fin a siete años de dictadura militar. La jornada estuvo marcada por una concurrencia superior al 85% y una intensa campaña electoral.
El domingo 30 de octubre de 1983, Argentina celebró elecciones nacionales tras siete años, siete meses y seis días de dictadura militar. Raúl Alfonsín, candidato de la Unión Cívica Radical (UCR), se impuso con el 52% de los votos frente al 40% del peronista Ítalo Luder.
La jornada comenzó con un clima soleado en Buenos Aires. El padrón electoral había cerrado el 31 de mayo e incorporó 3,2 millones de nuevos votantes. La concurrencia superó el 85%, según datos oficiales. Las mesas aún estaban separadas por sexo y los votantes utilizaban libretas cívicas o de enrolamiento.
Alfonsín votó a las 9:30 en su Chascomús natal, acompañado por sus hijos y un centenar de vecinos. Luder sufragó a las 11 en Boulogne, donde fue recibido con gritos de «presidente».
La campaña electoral había tenido actos multitudinarios. El radicalismo realizó cierres en los estadios de Morón, Tigre y Estudiantes de La Plata, con la participación de músicos como Cacho Tirao, Jairo y Julia Elena Dávalos. El peronismo contó con el apoyo de artistas como el cuarteto Zupay, Facundo Cabral y Leonardo Favio.
Los resultados se conocieron en la noche del domingo. Alfonsín aguardó en una quinta del conurbano y cerca de la medianoche se dirigió al comité partidario de Alsina y Entre Ríos. Luder permaneció en un edificio del Bajo porteño hasta las 5:45 del lunes.
El lunes 31 de octubre, a las 18:25, en la sede radical de Avenida Santa Fe 1678, Luder reconoció la derrota y se fotografió con Alfonsín.
En el plano cultural, la música incluía éxitos internacionales como «All Night Long» de Lionel Richie y «Say Say Say» de Michael Jackson y Paul McCartney, mientras que Charly García giraba con «Yendo de la cama al living». En cine, «Tootsie» superó 1,5 millones de espectadores y «La república perdida» vendió más de 900.000 entradas.
El general Leopoldo Fortunato Galtieri había declarado que las urnas estaban «bien guardadas». Alfonsín, entonces, respondió: «Que las vayan desempolvando que se las vamos a llenar de votos».
