Un operativo judicial para desalojar una sinagoga en el barrio porteño de Flores quedó suspendido tras un acuerdo entre las partes. El conflicto enfrenta a dos grupos de fieles por la venta del inmueble, que sería destinado a usos comerciales.
Un operativo de desalojo en una sinagoga ubicada en Helguera 270, en el barrio porteño de Flores, fue suspendido este lunes tras un acuerdo entre las partes. El conflicto enfrenta a dos grupos de fieles por la venta del inmueble, que según fuentes judiciales sería destinado a la ampliación de una galería comercial.
El desalojo fue ordenado por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 99, a cargo de Camilo Almeida Pons, en el marco del expediente N° 65521/2026. Según informó el Ministerio de Seguridad porteño, la medida respondía a una disputa civil entre dos grupos de fieles por la propiedad del edificio.
Alrededor de las 7 de la mañana, efectivos policiales cerraron la cuadra con vallas y custodiaron el ingreso al templo. En el interior permanecían unas 25 personas que se negaban a abandonar el lugar. Comerciantes de la zona manifestaron su malestar por la interrupción de la actividad comercial durante el operativo.
Uno de los voceros del grupo que ocupaba el inmueble, Moisés Nacca, afirmó que la venta del templo fue realizada con un título de propiedad adulterado. «La propiedad no se vendió y no se va a vender nunca», declaró Nacca ante los presentes. También señaló que cuatro familias adquirieron el terreno en 1950 y lo cedieron para la construcción de la sinagoga, donde además funcionó una escuela.
Pasadas las horas, el juez Almeida Pons levantó la medida por un acuerdo entre las partes. No obstante, la resolución final del conflicto permanece incierta.
La Comunidad Israelita Ortodoxa, que promovió la acción civil, explicó a través de un comunicado que decidió trasladar el templo de Helguera 270 a la sinagoga de Luis Viale 2643 y posteriormente a un nuevo edificio en Artigas 1143, en Villa Mitre. «La mudanza no pudo completarse porque un grupo de personas se encuentra ocupando el inmueble de Helguera 270, sin derecho alguno a permanecer allí», indicaron.
Según fuentes de la comunidad judía, el edificio fue vendido hace tres años por tres millones de dólares, de los cuales ya se habrían pagado dos terceras partes. Los nuevos propietarios cedieron en comodato el usufructo del templo hasta el vencimiento del pago de las cuotas pendientes, plazo que vence este lunes por la noche.
El Superior Rabinato de la República Argentina, que funciona en la AMIA, emitió un comunicado para aclarar que la institución no tiene relación ni intervención administrativa en el conflicto.
