Una preparación simple que combina calabacín, jamón cocido y queso, horneada hasta obtener una textura jugosa. Ideal para quienes buscan una cena rápida y saludable.
El pastel de calabacín al horno con jamón y queso se presenta como una alternativa para quienes desean una cena sencilla de preparar y nutritiva. Esta receta, similar a una quiche sin masa, combina calabacines, huevos, jamón cocido y queso rallado, y se hornea hasta cuajar y dorar la superficie.
Ingredientes
- 2 calabacines medianos (aprox. 500 g)
- 150 g de jamón cocido (en daditos o tiras)
- 150 g de queso rallado (emmental, gouda o mezcla)
- 4 huevos
- 100 ml de nata líquida para cocinar o leche evaporada
- 1 cebolla pequeña (opcional)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
- Aceite de oliva o mantequilla para el molde
Preparación paso a paso
- Precalentar el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
- Lavar y secar los calabacines. Cortarlos en rodajas finas o medias lunas.
- Pelar y picar la cebolla si se decide añadirla.
- Calentar el aceite en una sartén y rehogar la cebolla hasta que esté blanda. Añadir el calabacín, salpimentar y cocinar durante 8-10 minutos hasta que el calabacín pierda parte de su agua. Dejar templar.
- Batir los huevos en un bol grande. Incorporar la nata líquida o la leche evaporada y mezclar bien.
- Añadir el jamón cocido y el queso rallado al bol.
- Agregar el calabacín (y la cebolla si se usó) escurridos. Mezclar suavemente.
- Untar un molde (redondo o rectangular) con mantequilla o aceite de oliva.
- Verter toda la mezcla en el molde. Alisar la superficie y añadir una capa de queso rallado para gratinar.
- Hornear durante 30 minutos o hasta que el pastel esté dorado y cuajado. Al pinchar con un palillo, debe salir limpio.
- Dejar reposar 5 minutos antes de desmoldar.
- Servir caliente, templado o frío.
Información adicional
La receta rinde para 4 porciones generosas. Cada porción aporta aproximadamente 250 kcal, 16 g de proteínas, 17 g de grasas y 6 g de hidratos de carbono. Se conserva en la nevera hasta 3 días, cubierto con film o en recipiente hermético.
