La Casa Blanca presentó a Irán un conjunto de condiciones para firmar un acuerdo definitivo, que incluye el desmantelamiento del programa nuclear y el cese de apoyo a grupos armados, a cambio de alivio de sanciones y un fondo de reconstrucción.
Desde Washington, Estados Unidos. La Casa Blanca diseñó una estrategia de negociación con Irán, según explicaron dos miembros del gobierno republicano a Infobae. El presidente Donald Trump levantaría sanciones y facilitaría la inserción del régimen iraní en la economía global si cumple con metas establecidas previamente por Washington.
Trump podría poner a disposición de las autoridades iraníes un fondo de 300 mil millones de dólares para reconstruir Irán, si el país cancela su programa nuclear y suspende la ayuda económica a grupos que operan en Medio Oriente.
Los términos de la negociación entre Trump y Mojtaba Khamenei, líder religioso iraní, se apoyan en una perspectiva subjetiva sobre los asuntos a dirimir. El presidente de Estados Unidos exige que Teherán licúe la capacidad bélica del uranio que posee y desmantele la infraestructura tecnológica, como centrifugadoras, que le permitiría contar con un arsenal nuclear.
Esa pretensión fue transmitida a funcionarios iraníes que responden al líder Khamenei y a la Guardia Revolucionaria, los dos factores de poder más importantes del régimen. JD. Vance, vicepresidente de Estados Unidos; Steve Witkoff, enviado especial para Medio Oriente; y Jared Kushner, yerno presidencial, se mostraron satisfechos con las respuestas de la nomenclatura iraní al presentar las exigencias.
El optimismo de Vance, Witkoff y Kushner contrasta con la cautela de Marco Rubio, secretario de Estado; Pete Hegseth, secretario de Guerra; y John Ratcliffe, director de la CIA, que desconfían de las intenciones de Khamenei y la Guardia Revolucionaria. Rubio, Hegseth y Ratcliffe consideran que los términos ‘licuar’ y ‘desmantelar’ tienen significados distintos en Washington y Teherán.
Cuando Trump envió a Vance, Witkoff y Kushner a Islamabad, Pakistán, para cerrar las negociaciones, se abrió un canal de comunicación paralelo con Irán que permitió avanzar en una agenda común. Según explicaron dos funcionarios de la administración Trump, ese canal habría permitido la redacción conjunta del Memorándum de Entendimiento (MOU) que firmaron el presidente de Estados Unidos, Vance y Kushner, junto a Mohamad Baqer Qalibaf, titular del Parlamento de Irán. El documento aún es secreto y la Casa Blanca prometió su publicación en las próximas horas.
La predisposición política de Trump para llegar a un acuerdo con Teherán será revisada a las tres semanas de haberse iniciado las negociaciones. Si el presidente está satisfecho con los resultados, ordenará que se descongelen ciertos depósitos bancarios y que haya alivio en las sanciones financieras. Trump no hará concesiones económicas antes de iniciar las conversaciones, línea roja conocida por los interlocutores iraníes.
La Casa Blanca acuñó el concepto ‘país confiable’ para definir si Irán está dispuesto a cerrar un trato diplomático. Desde esa perspectiva, ‘país confiable’ significa que Irán debe desmantelar su proyecto nuclear y suspender la ayuda financiera a Hezbollah, Hamas y los hutíes.
La copia del Memorándum que pudo leer Infobae establece la posibilidad de crear un fondo de 300 mil millones de dólares para reconstruir Irán, además de liberar fondos congelados y levantar las sanciones contra el comercio petrolero que controlan las autoridades iraníes. Trump liberaría las partidas si Khamenei cumple las metas. Estados Unidos no dispondría de fondos propios a favor de Teherán: habilitaría fondos congelados o convocaría a inversores internacionales.
Al margen del programa nuclear, Estados Unidos exigió a Irán que Hezbollah suspenda todas las operaciones contra Israel. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, adelantó que mantendrá el cerco militar contra Hezbollah y buscó, sin éxito todavía, un diálogo telefónico con Trump para conocer los detalles del Memorándum.
El 19 de junio, en Ginebra, se firmará el MOU entre Estados Unidos e Irán. A partir de ese momento, habrá un lapso de 60 días para lograr un acuerdo definitivo. Trump es respaldado por los países del Golfo (Qatar, Arabia Saudita, Baréin y los Emiratos), mientras que Israel observará con cautela la negociación.
