El economista Gonzalo Martínez Mosquera anticipó un escenario de mayor deterioro de la actividad y señaló al freno del crédito privado como uno de los principales factores. Según su análisis, el cambio en el comportamiento del crédito podría profundizar la debilidad del consumo y de sectores como la construcción, la industria y el comercio.
El economista Gonzalo Martínez Mosquera anticipó un escenario de mayor deterioro de la actividad y señaló al freno del crédito privado como uno de los principales factores. Según su análisis, el cambio en el comportamiento del crédito podría profundizar la debilidad del consumo y de sectores como la construcción, la industria y el comercio.
En la Ronda de Economistas (RDEco) de +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Martínez Mosquera analizó el impacto que tuvo la expansión del crédito privado sobre la economía y advirtió sobre las consecuencias del estancamiento y la caída de ese financiamiento, además de su posible impacto sobre la recaudación y las cuentas del Tesoro.
El crédito privado y el deterioro de la actividad
El entrevistado sostuvo que los datos negativos de actividad registrados hasta ahora podrían ser apenas el comienzo de un período más complejo. “Se vienen los peores meses de la era Milei”, afirmó, al referirse a la evolución de la economía urbana, especialmente en sectores como la construcción, la industria y el comercio.
Según explicó, durante el último año y medio hubo un fuerte crecimiento del crédito al sector privado, que pasó de representar alrededor del 5% del PBI a superar el 12%. Para el economista, ese fenómeno tuvo un impacto determinante sobre la actividad.
“Eso para que la gente lo entienda, a lo que es la actividad y lo que son los precios, es prácticamente lo mismo que si el Gobierno hubiese tenido un déficit de 7 puntos del PBI”, explicó.
En ese sentido, Martínez Mosquera planteó que el crédito puede entenderse como una suerte de déficit del sector privado, ya que permite a las personas gastar por encima de sus ingresos. “El crédito al sector privado también podríamos llamarlo déficit del sector privado porque el que saca un crédito justamente lo hace para poder gastar por encima de su ingreso”, señaló.
El problema, según su análisis, es que ese impulso comenzó a perder fuerza debido al aumento de la morosidad. “Ese soporte que tuvo la economía durante prácticamente un año y medio ahora con todo el tema de la morosidad se estancó e incluso está empezando a caer”, advirtió.
Menos consumo y presión sobre la recaudación
El economista reconoció que el crecimiento del endeudamiento privado contribuyó a sostener el consumo, aunque cuestionó las razones detrás de ese fenómeno. “Si crece el crédito puede ser o porque haya oportunidades de inversión espectaculares en la economía o porque la gente no llega a fin de mes”, explicó.
Para graficar su argumento, recurrió a una comparación con el consumo cotidiano: “Acá el pibe de Rappi que no llega a fin de mes y necesita un crédito para llegar a fin de mes”.
Ahora, con el estancamiento del crédito, Martínez Mosquera anticipó consecuencias sobre distintos sectores de la economía. “Uno de los perjudicados por ese efecto va a ser justamente el Tesoro”, sostuvo, y estimó que “vamos a seguir viendo cómo le cae la recaudación”.
Finalmente, destacó el efecto de las compras de dólares del Banco Central como uno de los factores que todavía aporta liquidez. “La compra de dólares que hace el Banco Central es un influjo de pesos que recibe la sociedad y que algo ayuda”, aunque aclaró que ese efecto actualmente es menor. Para Martínez Mosquera, “lo que vimos en julio fue una primera experiencia de lo que se viene en el corto y mediano plazo”.
