La conferencia partidaria aprobó una declaración que reconoce un solo Estado palestino en Medio Oriente. El Partido Verde Europeo sostiene la solución de dos Estados. El líder Zack Polanski marcó distancia con el antisemitismo.
El Partido Verde británico aprobó durante su conferencia partidaria una resolución sobre Israel y Palestina que generó cuestionamientos dentro del propio espacio europeo, según expuso Enrique Zattara en la Ronda de Corresponsales (RDC) de +Perfil.
La resolución, según explicó el analista, declara al sionismo como racismo y plantea reconocer únicamente un Estado palestino para Medio Oriente, «con lo cual en la práctica están negando la legitimidad de la existencia del Estado de Israel».
La medida provocó reacciones dentro y fuera del Reino Unido, y también un cuestionamiento del Partido Verde Europeo, que sostiene la solución de dos Estados. Zattara señaló que la organización europea «declaró que apoya la solución de dos estados para Israel y Palestina» y que considera que la nueva moción contradice esa posición.
El líder verde Zack Polanski no participó de la votación, pero posteriormente marcó distancia con el antisemitismo. Según Zattara, sostuvo que «el antisemitismo y las críticas al Estado de Israel son y deben ser siempre conceptos totalmente distintos» y que «difuminar la línea que los separa no sólo es incorrecto sino que es antisemita y pone en peligro a la comunidad judía».
Polanski enfrenta una instancia electoral clave: busca convertirse en diputado por la circunscripción londinense de Holborn and St Pancras. «Es más que probable que esta situación le haya jugado en contra y vamos a ver qué pasa», señaló Zattara.
Respecto al giro del Partido Verde hacia la izquierda, Zattara explicó que los verdes británicos mantienen las tradicionales banderas ecologistas, pero en los últimos años adoptaron una posición más cercana a la izquierda del laborismo: «Las posiciones son muy similares a todos los partidos verdes europeos, básicamente basadas en la idea del ecologismo, la lucha contra el cambio climático».
Sin embargo, advirtió sobre las tensiones derivadas del rápido crecimiento del partido. «Empezaron a sumarse una cantidad enorme de gente», señaló, y agregó que algunos nuevos integrantes tienen «muy poca experiencia política».
Para Zattara, allí aparece uno de los principales desafíos: «Todavía no termina de entender que una cosa es la ideología y otra cosa es la gobernabilidad y el juego del poder». Como antecedente argentino, comparó el fenómeno con el antiguo Partido Intransigente y recordó que sus divisiones internas terminaron debilitando aquella experiencia política.
