La obra, escrita por Romina Paula y dirigida por la Compañía El Silencio, se repone en el Paseo La Plaza. Los actores repasan su trayectoria y el contexto de creación de la pieza.
Pilar Gamboa y Esteban Lamothe se reencuentran en escena con la reposición de El tiempo todo entero, obra escrita y dirigida por Romina Paula. La función se presenta los martes a las 20 en la Sala Picasso del Paseo La Plaza (Corrientes 1660).
En una entrevista, los actores recordaron que se conocieron a fines de los años 90 en el taller de Cristian Drut, en la calle Cramer. Allí también participaban Cristian Francucci y Lucía Perro, con quienes hicieron la obra Remitente Lorena, antes de la crisis de 2001.
Gamboa describió esa etapa como de ebullición y autogestión: «Ensayábamos en el living de la casa de Julián Krakov, con los padres abajo y nosotros arriba gritando, con un nivel de fe absoluto». Lamothe, por su parte, señaló que ensayar era una actividad central: «Suspender un ensayo era una tragedia».
La compañía El Silencio se formó con Gamboa, Lamothe, Romina Paula y Susana Pampín. La primera muestra de su trabajo ante amigos no tuvo una recepción positiva, pero el grupo continuó. «No fue coraje, fue que no nos quedaba otra», afirmó Lamothe.
Antes de El tiempo todo entero, el grupo estrenó Algo de ruido hace (2007). Luego, directores como Mariano Llinás, Santiago Mitre y Rodrigo Moreno convocaron a los actores para proyectos cinematográficos. Lamothe participó en El estudiante; Gamboa, en La Flor; y Bigliardi, en Un mundo misterioso.
La obra repone el universo de El zoo de cristal, de Tennessee Williams, desde una perspectiva contemporánea. En la primera escena, el personaje de Gamboa, Antonia, se niega a salir de su casa. Vive con su hermano Lorenzo (Bigliardi) y su madre Úrsula (Pampín). Lamothe interpreta a Maxi, compañero de trabajo de Lorenzo.
Consultados sobre el inicio de la obra, que incluye un texto de casi quince minutos, Gamboa explicó que «es una escena polémica» y que «el teatro de Romina no va a las chapas: tiene otra temporalidad». Lamothe agregó que la historia «es súper actual: ese problema no cambió en 15 años» y mencionó que en funciones recientes el público mostró dificultad para desconectarse del celular.
Ambos actores continúan con otros proyectos. Gamboa filmó Los erizos, grabó la segunda temporada de Viudas negras, p*tas y chorras y prepara la gira de Las hijas. Lamothe realizó la versión teatral de Secreto en la montaña, grabó Sanamente y busca financiamiento para su primer largometraje, un policial con dos posibles títulos: La mitad de la vida o El remisero absoluto.
Al cierre, Gamboa expresó: «Esta ciudad tiene un gen cultural difícil de derribar. Prefiero creer en lo que me pasa en la calle que en la hostilidad de las redes».
