El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó su informe mensual con ajustes en el rendimiento y el área cosechada de soja. La producción estadounidense proyectada superó las expectativas del mercado. Los operadores comienzan a enfocar sus proyecciones en la oferta de Brasil y Argentina para la campaña 2026/27.
El mercado de soja cerró la semana con señales dispares tras la publicación del informe mensual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). El organismo redujo el rendimiento de soja estadounidense a 52,7 bushels por acre (35,5 quintales por hectárea) y elevó el área cosechada de 84,4 a 85,8 millones de acres (34,2 a 34,7 millones de hectáreas). Como resultado, la producción proyectada de soja de EE.UU. alcanzó 122,9 millones de toneladas, por encima de las expectativas del mercado.
Las existencias finales de soja en Estados Unidos para la campaña vieja fueron estimadas en 325 millones de bushels (8,84 millones de toneladas), mientras que para la nueva campaña se proyectaron en 320 millones de bushels (8,71 millones de toneladas). A nivel mundial, los stocks finales se mantuvieron prácticamente sin cambios en 124,2 millones de toneladas.
Las condiciones de los cultivos estadounidenses registraron una caída: la proporción de soja en condiciones buenas o excelentes pasó de 63% a 62%, frente al 68% del año anterior. Nueve estados relevantes, que concentran aproximadamente el 54% de la producción estadounidense, muestran condiciones inferiores a las de 2025.
En el mercado de Chicago, la soja noviembre 2026 mantiene una estructura de corto plazo favorable mientras opere por encima de US$11,72 por bushel, dentro de un rango de US$11,20 a US$12,50. Una caída por debajo de US$11,60 debilitaría el impulso, mientras que una ruptura de US$11,20 modificaría el escenario. Una recuperación por encima de US$12,00 podría habilitar un avance hacia US$12,20-US$12,50, aunque la zona de US$12,40-US$12,60 continúa siendo una resistencia relevante.
Con Estados Unidos entrando en su ventana de cosecha, el mercado comienza a mirar hacia Sudamérica. Brasil y Argentina serán determinantes para definir la disponibilidad mundial de soja durante el primer semestre de 2027. La expectativa de una producción sudamericana abundante mantiene presión sobre los premios y limita la posibilidad de una suba sostenida de los precios internacionales.
En Brasil, el comportamiento del clima durante la siembra y las primeras etapas de desarrollo será fundamental. Una campaña con buenos rindes permitiría mantener un elevado flujo exportador, mientras que cualquier problema relevante podría reducir la disponibilidad y trasladar parte de la demanda internacional nuevamente hacia Estados Unidos.
En Argentina, el área potencial destinada a soja podría aumentar hasta un 3,1%, a aproximadamente 16,7 millones de hectáreas. La expansión se produciría principalmente en detrimento de la superficie destinada al maíz. Este cambio podría incrementar la disponibilidad de materia prima para molienda y exportación durante la campaña 2026/27.
La semana próxima, el mercado seguirá cuatro variables principales: el comportamiento de la demanda china, los precios de la energía, la evolución de la cosecha estadounidense y las primeras señales climáticas de largo plazo para Sudamérica.
Los fondos incrementaron sus posiciones en granos hacia el cierre de la semana, impulsados por las tensiones en el Mar Negro, las compras chinas de soja estadounidense y un contexto macroeconómico favorable. El trigo lideró el movimiento, mientras que el maíz y la soja acompañaron las subas.
Se esperan nuevas lluvias sobre el cinturón agrícola de Estados Unidos y el lunes 17 comienza el Pro Farmer Crop Tour, que aportará nuevas referencias sobre el potencial productivo de maíz y soja. Los indicadores estacionales presentan señales bajistas para maíz y trigo.
