La jueza italiana Cristina Bassi resolvió que las hijas de Wanda Nara y Mauro Icardi, Francesca e Isabella, puedan obtener su pasaporte con la sola firma de la madre y regresar a la Argentina, sin necesidad del consentimiento del padre. El futbolista se opuso y anunció que apelará la decisión.
La Justicia italiana autorizó a Wanda Nara a regresar a la Argentina con sus hijas Francesca e Isabella, de 8 y 6 años, sin el permiso de Mauro Icardi. La decisión fue tomada por la jueza Cristina Bassi, quien resolvió que las menores podrán tramitar sus pasaportes con la sola firma de la madre, según informó la conductora en sus redes sociales.
Nara anunció el fallo en sus historias de Instagram: “La jueza italiana acaba de resolver a favor de mis hijas. No se necesita el consentimiento del padre para tener el pasaporte y volver a la Argentina. Se hizo justicia también en Italia. Tendrán solo la firma de la madre para tener el pasaporte que les ‘robaron’. Pronto volvemos a casa”. La empresaria compartió además una imagen del documento judicial.
El conflicto comenzó la semana pasada, cuando Nara denunció que los pasaportes de las menores fueron robados en su casa de Galliate, Italia, mientras ella se encontraba en Estados Unidos. Icardi se negó a firmar la documentación necesaria para renovarlos, lo que motivó el reclamo de la conductora.
En un primer descargo, Nara había expresado: “Mis hijos sufren un traumático robo y el padre de las nenas decide separar a los hermanos. No les firma el pasaporte que les robaron para volver a casa con ellos y además dice que las va a anotar en un colegio acá temporal hasta que las deporten en Turquía, sin escuchar el sufrimiento que sus psicólogas están evidenciando en cada charla online con las menores”.
Por su parte, Icardi realizó su propio descargo en Instagram, donde acusó a Nara de manipular psicológicamente a las niñas. “Mis hijas pasaron de ser niñas felices, criadas diariamente por su padre, con una vida estable, amor, rutina y contención, a ser expuestas a exclusiones, operativos policiales, interrogatorios ante un juez, escribano y el Ministerio Público Tutelar”, sostuvo el futbolista.
Icardi también afirmó que los informes psicológicos de las menores las diagnosticaron como “rotas psicológicamente” y con “un lenguaje de adulto implantado por su madre”. En ese sentido, declaró: “Ningún conflicto entre adultos puede justificar semejante nivel de sufrimiento para dos niñas. Ninguna estrategia judicial, mediática o personal debería estar por encima de su bienestar”.
En un segundo comunicado, el exjugador del Galatasaray calificó la decisión de la jueza como “la mejor noticia que podía recibir” y reiteró su oposición a que sus hijas vivan en Argentina. “Hoy se encuentra en curso un proceso de restitución internacional de dos menores. Como padre, hace ya dos años que sostengo una misma postura: me opongo a que mis hijas vivan en Argentina, sometidas a una Justicia que ha demostrado ser ineficaz y condicionada por intereses que poco tienen que ver con la imparcialidad que debería garantizar”, explicó.
Además, Icardi señaló que firmar los documentos implicaría “actuar en contra de los principios que vengo defendiendo desde el primer día” y concluyó: “Los padres también tenemos derechos”.
