El dólar mayorista restó tres pesos y cerró en 1.485 pesos, con un volumen operado de 686,2 millones de dólares. El tipo de cambio redujo su ganancia mensual a 0,2%, por debajo de la inflación estimada. El dólar blue cayó 0,3% en la jornada.
El dólar mayorista bajó tres pesos y cerró en 1.485 pesos, en una jornada con un volumen operado de 686,2 millones de dólares en el segmento de contado. Con esta caída, el tipo de cambio acumuló tres bajas consecutivas y redujo su ganancia en julio a tres pesos, equivalente a 0,2%, por debajo de la inflación estimada por consultoras, que la ubican levemente por debajo del 2%.
Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambios, indicó que “en la semana finalizada hoy el tipo de cambio mayorista bajó 12 pesos, muy lejos de la suba de 19 pesos registrada en la semana anterior”.
El dólar mayorista terminó el mes en 359,87 pesos por debajo de la banda superior del esquema cambiario, que se ubica en 1.844,87 pesos. Con una inflación minorista de 1,9% en junio, el techo de las bandas se ampliará a fin de agosto a 1.879,92 pesos, lo que implica 364,92 pesos por encima del contrato de dólar futuro para el cierre del mes próximo, que se ubica en 1.515 pesos.
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, expresó que “superando el ‘efecto Lelink’, el dólar mayorista transita otra rueda de mayor calma y así es que sigue en los 1.490 pesos, aflojando algo también por el repunte de las tasas cortas que podría ir abriendo espacio a apuestas en pesos de aquellos operadores más tácticos. El debate continúa focalizado en el ‘mix’ de políticas necesario para esta etapa. Esto es en busca de que continúe la desaceleración de la inflación pero aquellas actividades más rezagadas -y el consumo- puedan ir recuperando mayor dinamismo, clave frente a los tiempos electorales que se avecinan”.
El dólar al público finalizó sin variantes este viernes a 1.510 pesos para la venta en el Banco Nación. En julio avanzó diez pesos, o 0,7%. El Banco Central informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió 1.511,12 pesos para la venta y 1.460,14 pesos para la compra.
El dólar blue cayó cinco pesos, o 0,3%, en la jornada, a 1.560 pesos, y acumuló una ganancia en julio de 45 pesos, equivalente a 3%.
Adcap Grupo Financiero comentó en un reporte: “Si bien seguimos considerando que el Banco Central favorece una mayor flexibilidad cambiaria, preservar el proceso de desinflación continúa siendo la prioridad, lo que sugiere que las herramientas de intervención podrían volver a cobrar relevancia si la volatilidad externa se intensifica”. También señaló que “los datos de actividad de mayo confirmaron que la recuperación doméstica sigue siendo desigual, aunque la fortaleza sostenida del superávit comercial continúa reforzando la mejora de las cuentas externas de Argentina”.
Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, consignó que “el crecimiento de las exportaciones energéticas y el fuerte superávit comercial representan uno de los cambios estructurales más importantes de la economía argentina. En el primer semestre, la balanza comercial acumuló un superávit de 13.923 millones de dólares, superando incluso el resultado de todo 2025 (11.320 millones de dólares)”. Agregó: “Más allá del monto, lo relevante es que el ingreso de divisas empieza a depender cada vez menos exclusivamente del agro y se diversifica hacia sectores como energía y minería, que presentan una menor estacionalidad y no dependen del clima. Esto reduce la volatilidad histórica del ciclo de generación de dólares y fortalece la estabilidad cambiaria de mediano plazo”.
Francisco Vignati, analista de Financiamiento de Cohen Aliados Financieros, evaluó que “con el cepo cambiario activo y las tasas en pesos en baja, el primer semestre de 2026 cerró con la mayor cantidad de emisiones de los últimos tres semestres. Las emisiones hard-dollar consolidaron su rol como el motor del financiamiento corporativo, mientras que el instrumento dollar-linked perdió atractivo, las emisiones PyME ganaron protagonismo y el fideicomiso volvió a crecer”. Añadió: “El hard-dollar -las Obligaciones Negociables emitidas y pagaderas en dólares- fue el verdadero motor del financiamiento. Sumó 8.285 millones de dólares en el primer semestre de 2026 a lo largo de 94 series, un 13,3% más que un año atrás, aunque apenas por debajo del pico del segundo semestre de 2025 (8.690 millones de dólares), que se había beneficiado por un rebote postelectoral”.
Adcap Grupo Financiero aportó que “gran parte del mercado de bonos corporativos argentinos ya cotiza con spreads ajustados, pero el sector de utilities sigue siendo una de las pocas excepciones. Continúa ofreciendo algunos de los rendimientos más atractivos, respaldado por la mejora de los fundamentos operativos, la normalización tarifaria y un contexto macroeconómico más favorable”.
Cocos Capital destacó que “las provincias argentinas y la Ciudad de Buenos Aires están emitiendo deuda en los mercados internacionales al ritmo más alto desde 2017, mientras el Gobierno nacional se mantiene al margen de nuevas colocaciones de bonos soberanos. Desde noviembre de 2025 -tras las elecciones legislativas- hasta julio de 2026, seis jurisdicciones colocaron deuda externa por un total cercano a los 4.900 millones de dólares, en siete operaciones distintas (CABA salió dos veces)”.
