El chef catalán participó en el Foro Internacional Turium 2026 en Madrid, donde analizó el sector gastronómico español y comparó su trayectoria con la de colegas más jóvenes.
El chef catalán Ferran Adrià intervino en el Foro Internacional Turium 2026, celebrado en Madrid, donde defendió el valor de los productos españoles y analizó la situación del sector gastronómico en España. Durante su exposición, comparó el esfuerzo que implica la profesión de chef y el costo de lograr un progreso futuro.
Adrià, reconocido en España, realizó un balance sobre los restaurantes, incluidos los de hoteles, y destacó la cultura del esfuerzo, aspecto que consideró central en su desempeño.
El chef se convirtió en responsable de El Bulli con 22 años y subrayó el sacrificio que marcó su carrera: «Trabajé como un cabrón durante 25 años con mi socio, 16 horas al día y 330 días al año». Ese compromiso fue decisivo, según sostuvo: «Yo no conozco a nadie que haya llegado lejos trabajando y sin dedicarle muchas horas».
Respecto de la gestión de un restaurante, afirmó: «Las cosas no son fáciles. Yo ya conozco, después de 45 años en este lío, lo difícil que es la administración, las leyes y todo esto».
El profesional culinario indicó que lleva una vida tranquila y procura mantener niveles austeros. Al retirarse de la primera línea de la cocina, donó parte de su dinero a una fundación. «Me cuido mucho y me gustan mucho los restaurantes, no tengo coche y mi mujer me obliga a comprar ropa cada dos o tres años», reconoció.
Adrià estuvo al frente de la cocina de El Bulli durante un extenso período, lo que le otorgó relevancia nacional e internacional. Ganó preponderancia en el rubro por recetas modernas con productos de origen español, aspecto sobre el que hizo hincapié para honrar sus raíces.
