La casa Magna Art Auctions de Madrid subastará el 27 de octubre 689 lotes con cerca de 1.000 objetos que pertenecieron a la familia Franco y que fueron retirados del Pazo de Meirás. Las ofertas anticipadas multiplicaron hasta diez veces los precios de salida. Asociaciones memorialistas pidieron al Gobierno la suspensión cautelar por posibles irregularidades en la titularidad de algunas piezas.
La casa de subastas Magna Art Auctions de Madrid realizará el martes 27 de octubre una subasta de 689 lotes que contienen cerca de 1.000 objetos que pertenecieron a la familia del dictador Francisco Franco. Los artículos fueron retirados del Pazo de Meirás, en Galicia, y los precios iniciales oscilan entre 30 y 5.000 euros, según el catálogo difundido por la empresa.
Ofertas anticipadas
Aunque la subasta está programada para el 27 de octubre, las ofertas anticipadas registradas hasta el momento provocaron aumentos en determinados artículos. Algunos objetos asociados con la dictadura franquista multiplicaron por seis y hasta por diez sus precios de salida, de acuerdo con la información difundida sobre la operación. Las ofertas anticipadas no equivalen a precios de venta definitivos, que se conocerán al concluir la subasta.
Objetos incluidos
La colección reúne muebles antiguos, vajillas, lámparas, alfombras, objetos religiosos, fotografías, documentos, prendas de vestir y recuerdos vinculados con el régimen franquista.
Entre las piezas ofrecidas se encuentra un retrato de Juan Carlos I dedicado a Franco en 1970, cuya puja superaba los 1.000 euros antes de la fecha oficial. También figuran un tapiz con el escudo de la España franquista, con un precio inicial de 850 euros, y un armario de castaño decorado con el yugo y las flechas, con un precio de salida de 700 euros.
El catálogo incluye muebles de los siglos XVII, XVIII y XIX, porcelanas chinas, relojes, esculturas y pinturas religiosas. Entre los artículos de mayor valor artístico aparecen bargueños antiguos con precios iniciales de hasta 4.500 euros y una pintura de San Francisco del siglo XVII tasada inicialmente en 5.000 euros. También se ofrecen cuatro figuras de madera que sostenían lámparas, distribuidas en dos parejas con precios de salida de 2.500 euros cada una.
La subasta incluye artículos cotidianos asociados con la vida privada de Franco y su familia, como una raqueta de tenis Wilson, un juego de palos de golf con su bolsa original, un maletín de cuero obsequiado al dictador, un documento con su árbol genealógico, un joyero de plata con el nombre de su hija Carmen, juegos de sábanas bordadas con símbolos familiares con precios de salida desde 180 euros y una serie de ocho espingardas procedentes de Marruecos ofrecidas conjuntamente por 2.500 euros.
Origen de los bienes
El Pazo de Meirás, ubicado en el municipio gallego de Sada, había pertenecido originalmente a la escritora Emilia Pardo Bazán y posteriormente quedó vinculado a Francisco Franco, quien lo utilizó como residencia durante la dictadura. Entre 2022 y 2024, distintas resoluciones judiciales reconocieron la titularidad estatal de cerca de 700 elementos muebles y documentales del inmueble.
Otros objetos no fueron reclamados por la Abogacía del Estado y la familia Franco obtuvo autorización para retirarlos. En julio de este año, los herederos trasladaron esos bienes desde el Pazo de Meirás hacia Madrid mediante una operación realizada bajo vigilancia. Parte de ese patrimonio es el que ahora aparece en el catálogo de Magna Art Auctions.
Cuestionamientos de organizaciones memorialistas
La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña sostuvo que identificó muebles y otros elementos que ya se encontraban en el Pazo de Meirás antes de que la residencia quedara bajo control de Franco. La organización afirmó que ciertos objetos podrían haber pertenecido a Emilia Pardo Bazán y deberían permanecer vinculados al patrimonio histórico del inmueble.
Entre los artículos cuestionados, la CRMH mencionó dos armaduras ofrecidas inicialmente por 500 euros, una cuna antigua tapizada con un precio de salida de 250 euros y un aparador del siglo XIX ofrecido por la misma cantidad. El colectivo fundamentó sus cuestionamientos en fotografías históricas y otros registros que, según afirmó, permiten rastrear la presencia de esas piezas en la residencia. Estas denuncias no implican que exista una resolución judicial específica que haya declarado ilegal la venta de esos objetos.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitó formalmente al Gobierno español que intervenga para frenar la operación. La organización pidió que se promueva, a través de la Fiscalía General del Estado, la suspensión cautelar de la subasta. El planteo se basa en la necesidad de verificar la titularidad de determinados objetos y establecer si fueron adquiridos de manera privada o si corresponden al patrimonio estatal.
La ARMH sostuvo que los herederos deberían acreditar que los bienes ofrecidos no fueron regalos realizados a Franco en su condición de jefe del Estado, supuesto en el que podrían surgir derechos de propiedad pública. También cuestionó la presentación comercial del catálogo por describir el Pazo de Meirás como una propiedad que habría pertenecido durante décadas a la familia Franco, sin incorporar el contexto de su adquisición y las posteriores decisiones judiciales.
La subasta podría generar ingresos para los descendientes del dictador, pero el monto final dependerá de las adjudicaciones. Las organizaciones memorialistas buscan impedir que se vendan piezas cuya propiedad consideran pendiente de esclarecimiento.
