Mariano Federici, abogado y extitular de la UIF, señaló que el registro público del blockchain permite rastrear operaciones y aportar pruebas a la Justicia. También cuestionó las explicaciones del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni sobre la compra de criptomonedas con dinero en efectivo.
En una entrevista con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el abogado y especialista en integridad financiera Mariano Federici explicó el funcionamiento del anonimato en las billeteras virtuales y afirmó que el registro público del blockchain ya ofrece elementos suficientes para que la Justicia saque conclusiones en el caso $LIBRA. Durante la conversación, el extitular de la Unidad de Información Financiera (UIF) también analizó los argumentos del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Federici es abogado y experto internacional en integridad financiera, prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo. Se desempeñó como presidente de la UIF entre 2016 y 2019. Previamente trabajó como asesor del Fondo Monetario Internacional durante más de una década, donde se desempeñó como abogado senior del Departamento Jurídico del organismo internacional y asesor regional del Grupo de Integridad Financiera del FMI para Latinoamérica y el Caribe. Actualmente ejerce en el sector privado como director ejecutivo senior de la firma internacional K2 Integrity en Washington D. C.
Consultado sobre los estándares de trazabilidad en el blockchain, Federici sostuvo que «el blockchain tiene la virtud de que deja todo registrado». Y agregó: «Imagínense un gran registro público donde cada operación, cada transacción queda registrada y donde quien quiera consultarlo desde cualquier parte del mundo puede ver toda la trazabilidad». En ese sentido, señaló que «es mucho más fácil rastrear operaciones en el blockchain que hacerlo a través del sistema financiero internacional, donde se requiere la cooperación internacional, el levantamiento de secretos y el tiempo que toda esa cooperación demora».
Respecto del caso $LIBRA, el especialista indicó que «las herramientas de blockchain analítica lo que permiten es rastrear la operación». No obstante, aclaró que «después es el rol de la fiscalía, de la acusación, eventualmente de las querellas que hubieren, demostrar los elementos subjetivos detrás de las maniobras: la intencionalidad, el dolo». Y añadió: «Creo que hay mucho que se puede lograr con la ayuda de tecnología, y el fiscal deberá después combinar las técnicas tradicionales de investigación con lo que incorpore a través del uso de la tecnología para demostrar la intencionalidad que pudo haber habido detrás de las maniobras».
En cuanto a si la trazabilidad permite demostrar que el dinero no llegó a determinadas personas, Federici expresó: «Hay que ver quién recibió el dinero, qué billeteras recibieron, mantuvieron y movieron el dinero proveniente de la maniobra. ¿Qué relación guardan los titulares de esas billeteras con, eventualmente, funcionarios públicos o con personas allegadas a funcionarios públicos?». Y continuó: «Ahí es donde empieza a operar también el valor de la prueba indiciaria. Las conexiones, los puntos de contacto que puedan haber directos o indirectos con personas vinculadas a la maniobra y funcionarios públicos podrían permitir inferir el grado de responsabilidad que le compete al Presidente».
Consultado sobre los argumentos de Manuel Adorni respecto de la compra de criptomonedas con dinero en efectivo sin generar registro, Federici respondió: «La trazabilidad en el blockchain está desde su origen, desde el inicio de la circulación de este activo». Y agregó: «Cuando yo escucho las explicaciones del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la verdad que me causan gracia, se lo digo con todo respeto. Primero, resulta muy poco creíble para mí que haya tenido acceso a estos activos en los tiempos en los que él dice haber invertido, que eran tiempos para realmente conocedores». En ese sentido, sostuvo que «eran muy pocos los conocedores que se aventuraban al mundo de los criptoactivos, y en general todos de un perfil muy sofisticado en el mundo financiero, que dista mucho del perfil de Adorni». Y concluyó: «Resulta muy poco creíble toda su defensa. Habrá que valorarla, pero, francamente, desde mi lugar como observador experto, me causa gracia».
Finalmente, sobre el balance en la lucha contra la corrupción, Federici afirmó: «Desde el punto de vista de las herramientas legales, regulatorias, de las capacidades institucionales con las que cuenta el Estado, se avanzó mucho, porque el país se fue alineando a los requerimientos de estándares internacionales». Sin embargo, señaló que «donde no se avanzó es en todo lo que tiene que ver con los factores estructurales o de contexto en los cuales se enmarca un sistema antilavado». Y mencionó: «Ahí es donde vemos los problemas: la falta de voluntad política para perseguir este delito, la falta de independencia de los organismos de control, la falta de independencia en parte también de efectividad del Poder Judicial para avanzar con las investigaciones de lavado». Como ejemplo, citó: «Fíjense lo que cuesta darle impulso y avance a causas donde la prueba es tan contundente como Hotesur y Los Sauces, que todavía estamos discutiendo si tienen que ir a juicio de manera unificada». Y concluyó: «Las herramientas están, las capacidades están, las leyes están en su lugar; ahora lo que hace falta es aplicarlas, mostrar efectividad en la implementación de todo este sistema».
