Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) registró la pérdida de 31.268 empresas y 181.542 puestos de trabajo en el sector PyME desde noviembre de 2023 hasta junio de 2026. El documento atribuye el retroceso a la caída de la demanda, el aumento de importaciones y el incremento de costos operativos y financieros.
El entramado de pequeñas y medianas empresas (PyMEs) registró el cierre de 31.268 unidades productivas y la pérdida de 181.542 empleos entre noviembre de 2023 y junio de 2026, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el Observatorio PyME y el Banco Central.
El documento identifica una combinación de menor demanda, mayor competencia de productos importados y aumento de costos operativos y financieros. En términos diarios, la reducción equivale a unos 33 establecimientos y 193 puestos de trabajo menos durante el período analizado. El relevamiento considera dentro de la categoría a las empresas de hasta 500 trabajadores.
Microempresas, las más afectadas por los cierres
De las 31.268 PyMEs que dejaron de operar, 26.066 eran microempresas, equivalentes al 83,4% de la reducción total. En términos proporcionales, desapareció el 7,1% de las microempresas registradas al inicio del período, frente al 4% de las pequeñas y el 1,7% de las medianas. Al cierre de junio de 2026, el universo relevado quedó integrado por 340.911 microempresas, 114.241 pequeñas y 24.132 medianas, para un total de 479.284 unidades productivas.
El informe plantea que las compañías de mayor tamaño cuentan con más margen para ajustar sus plantillas y sostener la operación, mientras que las más pequeñas encuentran mayores dificultades para absorber una caída de la actividad mediante la reducción de personal.
La pérdida de empleo alcanzó a todos los segmentos. Las microempresas redujeron sus plantillas en 44.748 trabajadores; las pequeñas, en 61.144; y las medianas, en 75.650. Aunque las medianas concentraron la mayor cantidad absoluta de puestos perdidos, la contracción proporcional fue más intensa entre las microempresas, con una baja del 6,1%.
Ventas minoristas: caída interanual y acumulada
Las ventas minoristas del sector disminuyeron un 0,2% interanual en agosto de 2026 y se ubicaron un 12,9% por debajo del nivel de agosto de 2023. Al comparar el promedio de ventas de los últimos doce meses, entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, con el período comprendido entre diciembre de 2022 y noviembre de 2023, la caída alcanza el 10,1%.
El retroceso se extendió a todos los rubros cuando se contrasta agosto de 2026 con el mismo mes de 2023. Los segmentos más afectados fueron alimentos y bebidas, con una contracción del 42%; ferretería, materiales eléctricos y de construcción, con una baja del 37%; y textil e indumentaria, con una disminución del 25,7%.
La comparación interanual de agosto mostró un panorama heterogéneo: perfumería registró un crecimiento del 16,4% y calzado y marroquinería avanzó un 8,9%. Esos incrementos convivieron con caídas en otros rubros, como farmacia (-9,8%), bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-14,5%), alimentos y bebidas (-5,6%) y textil e indumentaria (-15,9%).
Importaciones y producción industrial
El estudio vincula la evolución de la actividad PyME con el incremento de las importaciones de bienes de consumo final. En agosto de 2026, esas compras al exterior sumaron US$ 941 millones, un 28,1% más que en el mismo mes de 2023. En los doce meses comprendidos entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, las importaciones alcanzaron los US$ 11.376 millones, un aumento del 39,4% frente al período equivalente de 2023 y un máximo histórico, según CEPA.
Para el centro de estudios, el ingreso de productos terminados genera competencia directa con los bienes fabricados localmente y puede desplazar etapas productivas de las cadenas industriales nacionales.
La producción de las PyMEs industriales cayó un 26,9% durante el segundo trimestre de 2026 en comparación con igual período de 2023. Los bienes de consumo final representaron el 15,5% de las importaciones totales, excluidos los combustibles, frente al 11,2% registrado en el segundo trimestre de 2023. El promedio del período comprendido entre el segundo trimestre de 2025 y el primero de 2026 se ubicó un 22,9% por debajo de la base de referencia utilizada por el informe.
Tarifas y financiamiento
Entre noviembre de 2023 y agosto de 2026, la inflación acumulada alcanzó el 336%, mientras que las tarifas de electricidad, gas y otros combustibles aumentaron un 853%. Los precios de las naftas y los combustibles registraron una suba del 631%. De acuerdo con CEPA, esta dinámica modificó la estructura de costos de las pequeñas y medianas empresas en un contexto de menor actividad económica.
El costo del crédito constituye otro factor de presión. El informe señala que, desde octubre de 2024, las tasas de interés de los préstamos a PyMEs se ubicaron por encima de la inflación mensual, con la excepción de marzo de 2025. La tendencia se mantuvo hasta agosto de 2026.
