Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, los analistas estiman que el IPC de septiembre fue de 1,9%, una décima más que lo previsto un mes atrás. Para diciembre, proyectan un dólar mayorista de $1.614 y una inflación interanual del 30%.
El mercado volvió a corregir al alza su estimación de inflación para septiembre, aunque al mismo tiempo moderó sus expectativas para el dólar. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, los analistas calculan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 1,9% durante septiembre, una décima más que lo previsto un mes atrás.
La estimación cobra especial relevancia de cara al próximo dato oficial del INDEC. Tanto la mediana del conjunto de participantes como el denominado Top 10, integrado por quienes tuvieron mayor precisión en sus pronósticos anteriores, ubicaron la inflación del mes pasado en 1,9%. En ambos casos, la previsión subió 0,1 punto porcentual frente al REM anterior.
En cambio, para la inflación núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, aparecieron algunas diferencias. El conjunto de consultoras y entidades financieras calculó una suba de 1,8% en septiembre, mientras que el Top 10 mantuvo una previsión algo menor, de 1,7%.
El informe fue elaborado con respuestas tomadas entre el 28 y el 30 de septiembre y participaron 44 especialistas: 33 consultoras y centros de investigación locales e internacionales y 11 entidades financieras argentinas.
Inflación: septiembre vuelve a quedar cerca del 2%
La revisión de septiembre muestra que, pese a que el mercado todavía proyecta registros mensuales contenidos en comparación con años anteriores, la desaceleración encuentra resistencia para perforar con claridad la zona del 2%.
Luego del 1,7% registrado en agosto, la mediana volvió a subir a 1,9% para septiembre. Para los meses siguientes, las previsiones continúan moviéndose en torno a niveles de entre 1,6% y 1,8% mensual, sin una caída abrupta de la nominalidad.
Para todo 2026, la mediana de los analistas mantiene una expectativa de inflación del 30% interanual hacia diciembre. El sendero previsto supone, por lo tanto, una continuidad de la desaceleración respecto de años anteriores, pero a un ritmo gradual.
El dólar: menos presión en el corto plazo
Donde el relevamiento mostró una corrección más favorable para el Gobierno fue en las expectativas cambiarias.
La mediana de los analistas proyectó un tipo de cambio mayorista promedio de $1.545 para octubre, unos $20 menos que en el REM anterior. Para diciembre, el mercado espera que la cotización llegue a $1.614, mientras que el Top 10 la ubica algo más abajo, en $1.602.
El escenario proyectado por el mercado implica que el dólar mayorista terminaría diciembre con un incremento interanual de apenas 11,5% frente al cierre de 2025.
El recorrido previsto continúa con un dólar promedio de aproximadamente $1.644 en enero de 2027, $1.672 en febrero y $1.704 en marzo.
La combinación resulta significativa: mientras el mercado espera una inflación interanual cercana al 30% hacia diciembre, proyecta un aumento del dólar oficial sensiblemente menor. De cumplirse ambas previsiones, el tipo de cambio nominal seguiría corriendo bastante por detrás de los precios durante 2026.
Ese diferencial vuelve a poner en primer plano una de las variables que seguirá de cerca el mercado en los próximos meses: hasta qué punto el esquema cambiario puede sostener un dólar con una variación inferior a la inflación sin que aumenten las expectativas de corrección hacia 2027.
Un REM con menos crecimiento y dólar más calmo
El informe también dejó otras señales sobre el escenario macroeconómico. Los analistas estimaron que la actividad se habría contraído 1% desestacionalizado durante el tercer trimestre y redujeron a 1,5% la proyección de crecimiento promedio del PBI para todo 2026.
Así, el nuevo REM combina tres elementos: una inflación mensual que continúa cerca del 2%, un dólar cuya trayectoria esperada fue revisada a la baja y una economía que muestra menos dinamismo del previsto meses atrás.
Para el Gobierno, el dato cambiario puede ofrecer alivio en el corto plazo. Pero la prueba estará en si esa estabilidad del dólar alcanza para seguir desacelerando la inflación, especialmente cuando el mercado todavía no espera que el IPC mensual abandone de forma contundente la zona del 1,5% al 2%.
