Ezequiel Ferreira, radicado en Barcelona con su familia, recibió el diagnóstico de linfoma de Hodgkin en estadio IV en 2025, tras un infarto femoral. Completó 12 quimioterapias y comparte su experiencia en redes sociales y como voluntario de la Asociación Civil Linfomas Argentina.
Ezequiel Ferreira, médico argentino radicado en Barcelona con su familia, recibió el diagnóstico de linfoma de Hodgkin en estadio IV en 2025. Según relató, el 23 de noviembre de 2025 sufrió un infarto en la arteria femoral derecha, una emergencia médica que requirió atención inmediata y en la que existió riesgo de perder la pierna. Un mes después, la aparición de fiebres persistentes, sudoración nocturna, descenso de peso y un ganglio indoloro en el cuello derivó en una serie de estudios que confirmaron el diagnóstico oncológico 45 días después de los primeros síntomas.
Ferreira se recibió de médico en la Facultad de Medicina de la Fundación Barceló en 2009. Se especializó en medicina del trabajo, medicina legal y cirugía capilar. En 2023 se trasladó a Barcelona por una propuesta laboral, donde ejerció la profesión hasta que su estado de salud lo obligó a interrumpir la actividad.
El tratamiento consistió en 12 sesiones de quimioterapia con el protocolo N-AVD, administradas cada 15 días. Ferreira afirmó que afrontó el proceso «tal como preparaba mis maratones de 42 kilómetros», apoyado en tres pilares: disciplina física, cuidado emocional y oración. El 17 de julio completó la última sesión y el 11 de agosto un estudio no detectó células activas ni masas ganglionares por encima y por debajo del diafragma, así como tampoco lesiones en el hígado y el pulmón.
Consultado sobre cómo fue pasar de médico a paciente, Ferreira declaró: «Pasar de médico a paciente te saca la coraza. Te das cuenta de que la enfermedad no distingue títulos y que estar del otro implica sentir el mismo miedo, la misma incertidumbre y necesidad de contención que cualquier persona».
En cuanto a su experiencia como sobreviviente y divulgador, indicó que su cuenta de Instagram creció de 3.000 a más de 35.000 seguidores tras compartir su historia. Actualmente se desempeña como voluntario de la Asociación Civil Linfomas Argentina, donde aporta «desde mi doble mirada —como médico y como sobreviviente—» para tender puentes con pacientes y familiares.
Ferreira se reincorporó a su actividad laboral bajo la supervisión médica del Hospital Clínic de Barcelona. Su oncóloga optó por la cautela antes de decretar la remisión completa, a la espera de un nuevo control en noviembre debido a la presencia de ganglios milimétricos en la ingle.
