El Corredor Seco Centroamericano atraviesa una sequía severa asociada al fenómeno El Niño. Gobiernos declararon emergencia y organizaciones reportan pérdidas de cultivos y ganado en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
El Corredor Seco Centroamericano registra una sequía severa asociada al fenómeno El Niño, según reportes de organismos internacionales y testimonios recogidos en la región. La zona abarca áreas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, donde viven más de 10 millones de personas. El 80% de los pequeños productores son pobres, de acuerdo con Naciones Unidas.
En San Lorenzo, sur de Honduras, la agricultora Lidia Ochoa, de 76 años, declaró: «A veces me pongo a llorar. A veces uno come, a veces no». Ochoa señaló que la severidad del fenómeno es inusual: «Nunca habíamos visto algo como esto».
En la misma localidad, Francisco Molina, agricultor y ganadero de 48 años, indicó que su parcela, que en esta época debería estar cubierta de maíz, presenta sequedad y osamentas de ganado. La falta de agua también afecta al ganado, y algunos productores venden animales a precios bajos antes de que mueran. Un centenar de vacas perecieron en los últimos meses en esa aldea hondureña.
Darwin Cruz, pequeño productor de la zona, vendió dos de sus vacas lecheras y otra murió desde que la sequía se intensificó en junio. Le quedan tres animales que producen la cuarta parte de lo habitual. Cruz afirmó que ese ingreso financia la alimentación de su esposa y dos hijas, y ante la falta de lluvias manifestó: «Vender mis vaquitas».
En El Salvador, María de la Paz Portillo, de 31 años, administradora de un tanque de agua en la comunidad de El Matazano, declaró: «Es el primer año que hemos visto esta escasez y esta necesidad de agua». En la zona el termómetro alcanzó un récord de 42°C. El tanque, que antes abastecía a medio centenar de familias y a un depósito con unas 1.000 tilapias, ahora se reserva para usos prioritarios. María del Carmen Portillo, de 32 años, sostuvo: «Nos está afectando porque (…) no estamos consumiendo tilapia, y también en lo económico porque era un sustento».
En Guatemala, la líder indígena Elvira Pasá, de una aldea del municipio de Cunén, norte del país, afirmó: «Todas las cosechas de maíz se van a perder». Según Pasá, sus vecinos compran maíz 50% más caro de lo normal. En ese país existen problemas de desnutrición infantil que se agravan con la sequía.
El Niño es una variación natural del clima que ocurre cada dos a siete años, eleva las temperaturas superficiales en el centro y este del Pacífico ecuatorial y genera cambios globales en vientos y lluvias. Según meteorólogos, alcanzará su apogeo a fin de año. Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, dijo que el fenómeno podría dejar sin suficiente alimento a 16 millones de personas en América Latina. Expertos indicaron que las repercusiones continuarán hasta bien entrado 2027.
En Panamá, el canal interoceánico, que funciona con agua dulce, redujo el tránsito de buques. Los gobiernos de la región declararon estado de emergencia, aunque varias comunidades dependen del apoyo de organizaciones no gubernamentales.
Algunos moradores intentan adaptarse. La salvadoreña Vilma Ortiz, de 53 años, construyó un invernadero en El Matazano y sembró chiles en lugar de tomates, un cultivo que le dijeron es «más valiente» ante la sequía. Elvira Pasá, en Guatemala, declaró: «La verdad es que ya me está dando miedo porque no sabemos con qué vamos a vivir».
