El chef español, jurado de MasterChef España, repasó anécdotas personales en una entrevista en YouTube. Contó que cocinó judías con patatas para su madre enferma y habló sobre su carrera y su familia.
Jordi Cruz, chef español de 48 años y jurado del programa MasterChef España, recordó su infancia y el inicio de su vocación culinaria en una entrevista en el programa Vidas Ajenas, conducido por Javi Rodríguez Godoy y disponible en YouTube.
Cruz relató que su interés por la cocina surgió a los 10 años. «Me parecía muy bonito intentar hacer algo con un ajo pocho, un puñado de arroz y unas hierbas, poder hacer algo solo con esos tres elementos», declaró.
El chef nació el 29 de junio de 1978 en Manresa, Cataluña. En noviembre de 2004, a los 26 años, obtuvo su primera estrella Michelin mientras estaba al frente de la cocina del restaurante Estany Clar en Berga. En ese momento fue el chef más joven de España en recibir esa distinción.
Desde 2013 es jurado en MasterChef España. En 2015 publicó el libro El cocinero tenaz. Si te lo propones, lo consigues. Además, dirige la cocina del restaurante ABaC en Barcelona desde 2010, que mantiene tres estrellas Michelin desde noviembre de 2017. Sumadas a las estrellas de sus restaurantes Atempo y Angle, acumula cinco estrellas Michelin.
En la entrevista, Cruz se describió: «Soy un cocinero, un quemacazos, un pelagambas. Fui un niño pequeño perdido que quería ser un gran cocinero».
Contó que creció en una familia numerosa, siendo el menor de seis hermanos. «Soy el más pequeño de seis en una familia muy normalita, con un papá que siempre estaba ausente y una mamá que hacía lo que podía», comentó.
Respecto a su padre, que era diabético, relató: «Mi padre era diabético y en mi casa se ve que las judías con patatas curaban la diabetes». Y agregó: «Lo vi repetir tantas veces que cuando mi madre se puso enferma me dije que ese debía ser el remedio para todas las enfermedades y se lo cociné».
Las judías verdes contienen fibra y un índice glucémico bajo, lo que ayuda a no elevar el azúcar en sangre. Las patatas, en cambio, son un carbohidrato con almidón que puede elevar la glucosa si se consume en gran cantidad. La combinación de ambos vegetales puede ayudar a que el cuerpo absorba el azúcar de forma más lenta, pero cada paciente diabético debe consultar con su médico qué resulta mejor para su alimentación.
Cruz también mencionó su comportamiento en la infancia: «También quería dejar de ser el delincuente que mis padres pensaban que iba a ser. Cuando eres apañado y no dedicas tus energías al bien, las utilizas para el mal y yo era un profesional de ser creativo». Y añadió: «Si había que quemar algo, yo hacía el incendio más grande. Si había que hacer una perrería, yo era el que ideaba la peor posible para echarnos unas risas. Cuando ese potencial lo aprovechas para hacer algo, ahí sí es un motor».
Sobre sus inicios laborales, dijo: «A los 16 años ya estaba currando como campeón, era un poco ilegal, pero lo hacía con gusto». A los 18 ya era jefe de cocina. «Me daban igual los sacrificios que tuviera que hacer. Sabía desde los 14 años eso de que un cocinero se puede quemar, y no solo con el fuego de las hornillas, que más bien tenía que estar preparado para todo, para trabajar largas horas, para la presión, y me preparé», comentó.
En cuanto a su personalidad, afirmó: «Soy muy tímido y siempre lo seré. A veces me han confundido con soberbio, pero en realidad soy muy pragmático y siempre trato de sacar partido a las cosas malas y las buenas».
También reflexionó sobre su filosofía de vida: «Hay que ser ambicioso, pero a la misma vez ser un buen cobarde». Y concluyó: «El Alzheimer es una enfermedad que odio, primero porque mató a mi abuela y a mi padre, y segundo porque es muy cruel».
