El empresario argentino Eduardo Elsztain, accionista minoritario de Falkland Islands Company desde 2017, explicó en una carta pública los motivos de su inversión en las Islas Malvinas. Su perfil incluye cargos en IRSA, CRESUD y el Banco Hipotecario, entre otros.
El empresario argentino Eduardo Elsztain es accionista minoritario de Falkland Islands Company (FIC), compañía con actividades inmobiliarias, agropecuarias y hoteleras en las Islas Malvinas. Según declaraciones del propio Elsztain, la inversión buscó «estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos a través de una empresa argentina que podía ayudar en el reclamo de soberanía».
Elsztain se desempeña como CEO de IRSA y presidente de los directorios de CRESUD, Banco Hipotecario S.A., BrasilAgro Companhia Brasileira de Propiedades Agrícolas, Austral Gold Ltd. y Consultores Assets Management S.A. Es miembro del World Economic Forum, del Council of the Americas, del Grupo de los Cincuenta (G-50) y de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Fundó la ONG Endeavor Argentina y se desempeña como vicepresidente del Congreso Judío Mundial.
En su biografía de LinkedIn, Elsztain se describe como «un optimista de la Argentina» y sostiene que «invertir es un acto de esperanza activa».
En el ámbito hotelero, a través del Grupo IRSA, es propietario o copropietario del Hotel Intercontinental (Montserrat), el Hotel Libertador (San Nicolás) y el Hotel Llao Llao (San Carlos de Bariloche, junto al Grupo Alvear).
Su vínculo con el presidente Javier Milei comenzó en abril de 2023, durante el Foro Llao Llao, donde Milei presentó sus propuestas ante empresarios. Elsztain cedió el Hotel Libertador como búnker electoral durante la campaña y los primeros meses de gobierno. También acompañó a Milei en una visita al cementerio Montefiore en Queens, Nueva York.
En relación con las Malvinas, Elsztain afirmó que comenzó a comprar acciones de la FIC en 2005/06 y que en 2017 intentó una compra mayor, la cual fue «bloqueada y prohibida por las autoridades británicas». Sostuvo que «valió la pena, aunque haya fracasado» y que «no dudaría en volver a intentarlo».
El empresario señaló que la difusión de su inversión generó «teorías conspirativas y antisemitas» en redes sociales, y que decidió publicar una carta para explicar sus motivos, dado que «la causa Malvinas es tan importante para todos los argentinos» que consideró necesario pronunciarse.
