Lee Torrens, de 36 años, dejó Australia y se instaló en Argentina. Trabajó en la empresa tecnológica Canva y actualmente es dueño de un local gastronómico en el barrio de Palermo.
Lee Torrens, un ciudadano australiano de 36 años, se mudó a Argentina y actualmente reside en Buenos Aires. Según declaró, su calidad de vida aumentó desde su llegada al país.
Torrens, que trabajó en la empresa de diseño Canva durante siete años, ahora es dueño de Koala Palermo, un local de gastronomía saludable y sustentable. El establecimiento se encuentra en el barrio de Palermo y fue inaugurado tras la renovación del Club House del lugar.
El australiano llegó a Argentina después de vivir en Londres y en su país natal. En su relato, indicó que decidió mudarse por el menor costo de vida y por la posibilidad de trabajar de manera remota en el rubro del diseño web.
«Cuando hice la transición a diseño web pude trabajar 100% online, y ahí entendí que podía vivir en cualquier parte del mundo. Argentina tenía sentido: el costo de vida era mucho menor que en Australia», afirmó Torrens.
El emprendedor destacó que no buscó una comunidad de extranjeros y que se integró a la cultura local. También mencionó que formó una familia con una argentina.
«Nunca sentí que tuviera que buscar la comunidad de extranjeros, como me pasó viviendo en Londres. Acá me metí como parte de la cultura local», sostuvo.
En cuanto a las diferencias entre ambos países, Torrens señaló que en Australia las normas tienen consecuencias inmediatas y que la puntualidad es un valor importante, mientras que en Argentina observó una dinámica distinta en esos aspectos.
«Argentina y Australia son, en muchas cosas, extremos opuestos. En mi país cualquier norma que no se cumple, por más chica que parezca, tiene una consecuencia inmediata. Acá no es así, y sin embargo, la gran mayoría se porta bien igual», explicó.
El empresario manifestó que el principal desafío al emprender en Argentina es «hacer todo en blanco, de manera prolija y transparente», en un contexto donde eso no siempre resulta sencillo.
«El desafío más grande en el contexto argentino es hacer todo en blanco, de manera prolija y transparente, en un país donde eso no siempre es lo más simple ni lo más fácil», declaró.
Torrens concluyó que su calidad de vida mejoró desde que se instaló en el país. «Sé que las estadísticas muestran dificultades económicas en el país. Pero en lo personal, mi calidad de vida subió al mudarme: tengo una casa más grande de la que hubiera tenido en Australia, y acceder a productos de una calidad altísima a un precio que en mi país sería impensado», aseguró.
