El expresidente del Banco Central, Martín Redrado, respaldó la reforma a la Carta Orgánica impulsada por el Gobierno y enumeró cinco puntos clave que, a su criterio, deberían integrar el proyecto.
Buenos Aires, 30 julio (NA) — El economista y expresidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, manifestó su apoyo a la reforma de la Carta Orgánica de la entidad que impulsa el Gobierno y detalló una serie de puntos que, a su consideración, debería contener el proyecto. Mediante un posteo en sus redes sociales, Redrado señaló que la reforma es necesaria para garantizar la independencia del BCRA y lograr estabilidad de precios, predictibilidad cambiaria y financiera.
El presidente Javier Milei presentará los lineamientos centrales del proyecto esta noche a las 20 a través de cadena nacional.
Redrado enumeró los siguientes puntos:
- Eliminar la emisión monetaria para financiar al Tesoro vía adelantos transitorios (artículo 20), utilidades contables y el uso de dólares del BCRA a través de letras intransferibles. También eliminar el financiamiento indirecto mediante la integración de encajes bancarios con títulos públicos (artículo 28) y reducir progresivamente la integración con bonos del Tesoro Nacional, convergiendo a estándares internacionales.
- Establecer simetría entre el nombramiento y la remoción de los directores del BCRA, con aprobación por dos tercios de ambas cámaras del Congreso, para evitar injerencia del Ejecutivo. La nueva Carta Orgánica debería regir a partir del próximo gobierno.
- Eliminar el artículo 17, inciso f, que Redrado calificó como un financiamiento espurio creado en la reforma de 2012, manteniendo al BCRA como prestamista de última instancia del sistema financiero.
- En el artículo 3°, fijar como objetivo la estabilidad de precios, monetaria y financiera, y otorgar autonomía para ejercer la política monetaria y regulatoria a través de la Superintendencia de Entidades Financieras.
- Reducir la cantidad de directores a un máximo de seis, con mayoría a propuesta del oficialismo y minoría de la oposición, sin coincidir con el período presidencial, para garantizar continuidad de la política monetaria.
