Ilan Mareco Vázquez falleció por una herida punzocortante en el cuello. La madre fue detenida tras recibir alta médica.
Un niño de ocho años fue asesinado en la localidad de Puerto Santa Ana, Misiones, y la Policía detuvo a su madre, María Mareco, de 30 años. El hecho ocurrió el lunes por la mañana, cuando efectivos llegaron a un domicilio tras un llamado al 911. Al ingresar, encontraron al menor, identificado como Ilan Mareco Vázquez, sin signos vitales y con una herida en el cuello, y a la madre junto a él, con cortes en su cuerpo.
La mujer fue atendida por personal de Salud Pública y trasladada al Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga de Posadas. Permaneció con custodia policial debido a la presunción de que las lesiones eran autoinfligidas. Tras recibir el alta, fue detenida y trasladada a una dependencia policial. La causa está a cargo del juez de Instrucción Nº7 de Posadas, Miguel Mattos, bajo la carátula de homicidio agravado por el vínculo en concurso con suicidio en grado de tentativa.
En el domicilio, los efectivos hallaron un cuchillo y una maza con manchas de sangre. Se esperan los resultados de las pericias para determinar la procedencia de la sangre y si alguno de esos elementos fue el arma homicida. La autopsia determinó que el niño falleció por una herida punzocortante en el cuello.
Los investigadores encontraron un historial de denuncias por violencia en el entorno familiar. El padre de la víctima, Manuel Vázquez, declaró que el jueves anterior se presentó ante la Policía por un nuevo episodio y que le informaron que el asunto sería tratado el lunes. «Ella me atacó, me levantó a las trompadas de la cama. Agarré mis cosas en una mochila y me fui. Fui a la comisaría e hice la exposición para sacar mis cosas. Como era feriado, me dijeron que el trámite iba a pasar al juez y que se iba a solucionar el lunes. El lunes nos encontramos con la tragedia», manifestó en diálogo con Misiones Online.
Vázquez afirmó que tenía un mandamiento de alejamiento y que había vuelto a vivir con ella para que los niños no sufrieran. «Me llamaron y me dijeron que habían matado a mi hijo. Me preparé y me vine, pero ya era demasiado tarde. No hay consuelo para mí. Él no tenía nada que ver, era un bebé de ocho añitos», sostuvo. Agregó: «Pido justicia y que la metan presa, que no la larguen».
María Itatí Olmedo, tía de la víctima, declaró sobre episodios de violencia de Mareco hacia su hijo y afirmó que la presunta agresora tenía antecedentes de salud mental y se negaba a recibir tratamiento. «Le pegaba feo, con cinto, con garrote. Nosotros mirábamos y teníamos que aguantar por miedo a que reaccionara mal contra nosotros», señaló en conversación con Misiones Online.
