La empresa de robótica 1X presentó una nueva generación de manos para su robot humanoide NEO, con un diseño inspirado en los tendones humanos que permite ejecutar movimientos de alta precisión, como separar uvas de sus tallos o desabrochar una chaqueta.
La empresa de robótica 1X presentó una nueva generación de manos para NEO, su robot humanoide, capaz de ejecutar movimientos de alta precisión mediante un sistema inspirado en los tendones humanos. La tecnología permite realizar tareas como separar uvas de sus tallos, manipular objetos delicados, enroscar una bombilla e incluso desabrochar una chaqueta.
El avance busca resolver uno de los principales desafíos de la robótica humanoide: reproducir la destreza de las manos humanas. Según la compañía, las nuevas manos cuentan con 25 grados de libertad, sensores para detectar cambios durante la manipulación de objetos y un diseño preparado para actividades cotidianas.
Bernt Bornich, director ejecutivo de 1X, mostró las nuevas capacidades de NEO mediante un video en el que el humanoide realiza diferentes acciones. Una de las demostraciones consiste en separar cuidadosamente varias uvas de sus tallos, una actividad que requiere control simultáneo de la fuerza de agarre, la posición de los dedos y el movimiento de la mano para evitar aplastar la fruta.
NEO también aparece sujetando un vaso de acero y enroscando una bombilla. Estas tareas requieren diferentes niveles de presión y coordinación, debido a que los objetos tienen formas, tamaños y características distintas. La demostración también muestra al robot desabrochando lentamente la chaqueta de una persona. En otro momento, los dedos pueden doblarse hacia atrás, un movimiento imposible o potencialmente doloroso para una mano humana, pero permitido por la estructura mecánica del dispositivo.
La tecnología desarrollada por 1X utiliza un mecanismo similar al funcionamiento de los tendones humanos. Aplicar un principio semejante a la robótica puede facilitar la construcción de manos más flexibles y capaces de realizar movimientos complejos. Según 1X, las manos de NEO tienen 25 grados de libertad, una característica que permite controlar diferentes articulaciones y realizar numerosos movimientos de manera independiente.
La destreza de las nuevas manos no depende únicamente de su estructura mecánica. NEO incorpora sensores destinados a detectar lo que sucede durante la interacción con diferentes objetos. Por ejemplo, el sistema puede identificar cuándo un elemento comienza a deslizarse y reaccionar antes de que caiga. Los sensores también permiten trabajar con materiales frágiles. La compañía asegura que el robot puede manipular objetos delicados, como figuras de origami, sin dañarlos.
Las nuevas manos cuentan, según la empresa, con certificación IP68, lo que les proporciona protección frente al polvo y determinadas condiciones de contacto con el agua. También están diseñadas para ser aptas para el contacto con alimentos, lo que permitiría que NEO participe en actividades relacionadas con la cocina o la manipulación de productos alimentarios y pueda limpiar sus manos de manera similar a una persona.
