La expresidenta Cristina Kirchner, según versiones periodísticas, habría advertido al gobernador bonaerense Axel Kicillof sobre los riesgos de una división del peronismo en las elecciones de 2027. El análisis incluye antecedentes históricos de fracturas electorales.
Desde el entorno de Cristina Kirchner se difundió un off que fue replicado por el portal La Política Online. Según la nota titulada “Cristina advierte a Kicillof: ‘Si se parte en tres, se parte en cuatro’”, la expresidenta considera que si el peronismo se presenta dividido en las elecciones de 2027, el PRO también presentaría una lista propia, generando una competencia de cuatro frentes: el oficialismo con Javier Milei, el macrismo, Axel Kicillof y una candidatura de Cristina Kirchner que, según la versión, sería impugnada judicialmente y terminaría encabezada por un vice (Wado de Pedro o Mariano Recalde). En ese escenario, La Cámpora se sentiría fuerte debido a la intención de voto que aún conserva Cristina Kirchner.
El análisis fue compartido por otros dirigentes peronistas, como Guillermo Moreno, quien citó al exministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni. Las declaraciones de ambos no señalaron diferencias concretas en las políticas de Kicillof respecto al peronismo.
Por otro lado, el grupo de peronistas vinculados a Juan Manuel Olmos sostiene que las diferencias deben resolverse en internas partidarias. Olmos viajó a Córdoba para reunirse con Natalia de la Sota y mantiene articulación con Miguel Pichetto. Este sector propone que Sergio Massa podría ser candidato en una eventual PASO y rechaza la ruptura.
El escenario actual muestra que el kicillofismo, el grupo de Olmos y Juan Grabois estarían de acuerdo en realizar PASO, mientras que el kirchnerismo amenaza con romper por diferencias que no han sido explicitadas. Según el análisis, el kirchnerismo sabe que en una PASO contra Kicillof podría perder la hegemonía del movimiento.
El Gobierno nacional, liderado por Javier Milei, observa la interna y busca suspender las PASO. La designación de Cristian Ritondo como ministro de Seguridad y el uso de fondos de coparticipación discrecionales apuntan a conseguir los votos necesarios para eliminar las primarias.
Antecedentes históricos del peronismo muestran que las divisiones electorales tuvieron consecuencias: en 2003, el peronismo compitió fracturado (Menem 24,45%, Kirchner 22,25%, Rodríguez Saá 14,11%), lo que llevó a la renuncia de Menem y la consagración de Kirchner. En 2015, la división entre Scioli (38,6%) y Massa (21,39%) facilitó la victoria de Macri en segunda vuelta. En 2017, el voto peronista atomizado en Buenos Aires sumó más del 53% pero la fragmentación permitió que Cambiemos ganara con el 41,38%. En 2019, la reunificación en el Frente de Todos alcanzó el 48,24% y la victoria en primera vuelta. En 2023, Unión por la Patria obtuvo el 36,78% en primera vuelta y 44,3% en el balotaje, resultando derrotada.
Cristina Kirchner, además, volverá a cobrar una pensión de $15 millones por orden judicial.
