Estados Unidos reanudó ataques contra Irán y anunció el restablecimiento del bloqueo naval a los puertos iraníes, en medio de un incremento de la tensión en el estrecho de Ormuz y una suba en el precio del petróleo.
Las hostilidades entre Estados Unidos e Irán se reanudaron hace poco más de una semana, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que el acuerdo provisional para poner fin a la guerra había “llegado a su fin”. En este contexto, Washington confirmó nuevos ataques este martes y anunció que restablecerá el bloqueo naval a los puertos iraníes, con el objetivo de normalizar la circulación sobre el estrecho de Ormuz.
Tras una ronda de negociaciones en la que los representantes no lograron un acuerdo, la tensión volvió a elevarse en la región. Como consecuencia, el precio del barril de petróleo Brent se ubicó por encima de los 85 dólares.
Desde Teherán confirmaron el lunes ataques sobre instalaciones militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, en respuesta a las hostilidades llevadas adelante por Washington. En detalle, ratificaron bombardeos sobre Bahréin, Kuwait, Omán y Jordania.
Según informó el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), la operación se extendió durante cinco horas y alcanzó posiciones militares en Bushehr y Bandar Abás. Antes de la ofensiva, Trump había anticipado una intensificación de los ataques. “Vamos a golpearlos fuerte esta noche, y vamos a golpearlos fuerte mañana”, declaró el lunes, luego de haber enviado la semana pasada una notificación oficial al Congreso sobre la reanudación del conflicto, desencadenado el 28 de febrero por los ataques israeloestadounidenses.
De acuerdo con la agencia iraní Fars, uno de los ataques impactó sobre un edificio de una agencia medioambiental en la provincia sureña de Hormozgán, donde murió la familia de un guardabosques. Además, la televisión estatal iraní informó que se registraron cinco explosiones en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. Según un recuento de AFP basado en medios iraníes y fuentes oficiales, desde que se retomaron las hostilidades el miércoles pasado ya murieron 28 personas.
Los Guardianes de la Revolución reivindicaron este martes una operación en Bahréin que incluyó un ataque contra un edificio residencial de las fuerzas estadounidenses ubicado en la base de Juffair. En paralelo, anunciaron una ofensiva contra “instalaciones clave y a las fuerzas estadounidenses en una base aérea” en Jordania, según un comunicado difundido por la agencia Tasnim. Las autoridades de Amán informaron que interceptaron cuatro misiles.
Emiratos Árabes Unidos denunció que Irán atacó dos de sus petroleros que navegaban por el estrecho de Ormuz, hecho que dejó un tripulante muerto. La agencia marítima británica UKMTO también reportó un ataque en la zona, aunque no precisó si se trató del mismo incidente.
Pese a la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos sobre Irán, especialistas sostienen que restablecer el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz a los niveles previos al conflicto demandaría un despliegue mucho mayor que el actual. Incluso, advierten que podría requerir decenas de miles de soldados estadounidenses en territorio iraní.
“Irán se ha estado preparando para este tipo de conflicto asimétrico desde hace décadas”, afirmó Jason H. Campbell, investigador principal del Middle East Institute y exfuncionario del Pentágono, en declaraciones a AP. “Creo que están empezando a demostrar por qué ningún otro presidente de EE.UU. desde Reagan ha optado por involucrarse a este nivel de conflicto con Irán, porque tienen esa capacidad de interrumpir por completo el estrecho de Ormuz”.
Campbell, quien participó como investigador de RAND en simulaciones militares con el Ejército estadounidense para analizar posibles escenarios de guerra con Irán, explicó que las acciones actuales coinciden con los escenarios discutidos. Según el especialista, Irán dispersó la fabricación de componentes para sus armas en distintas instalaciones, sus unidades militares cuentan con autonomía operativa y evitan grandes concentraciones, lo que dificulta la eficacia de los ataques aéreos.
“Es muy difícil imaginar cualquier escenario en el que se pudiera asegurar satisfactoriamente el estrecho de Ormuz sin fuerzas terrestres”, sostuvo Campbell.
Trump aseguró el lunes por la noche que “el estrecho está abierto. Estará abierto”, y sostuvo que Estados Unidos logró degradar de manera significativa las capacidades militares iraníes en apenas unos meses. Irán, por su parte, insiste en que mantiene el control sobre esa vía marítima, por donde habitualmente circula el 20% del petróleo mundial.
Washington confirmó que el bloqueo a los puertos iraníes volverá a entrar en vigor este martes a las 20:00 GMT, según informó el Ejército estadounidense. Durante el bloqueo anterior, implementado en abril tras el cierre del estrecho por parte de Irán, el país no logró exportar “ni un solo barril de petróleo”, de acuerdo con su negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf.
Además del bloqueo, Trump propuso cobrar “una remuneración equivalente al 20% del valor de los cargamentos” a los buques que transiten por Ormuz bajo protección estadounidense, iniciativa que contraviene el derecho internacional que garantiza la libertad de navegación. El canciller iraní, Abás Araqchi, respondió: “El 20% es, por supuesto, demasiado. Seremos justos”.
China instó a ambas partes a restablecer la circulación marítima y pidió “respetar los derechos de los Estados ribereños” del estrecho.
Como consecuencia de la reanudación de las hostilidades, el precio del barril de petróleo Brent subía un 4,4%, a 86,95 dólares, hacia las 10.40 GMT. El West Texas Intermediate (WTI) ganaba un 3,3%, a 80,71 dólares.
