Volker Turk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, se pronunció sobre la violencia en Reino Unido tras ataques recientes, señalando que ciertos actores han utilizado estos hechos para fomentar discursos divisivos contra minorías étnicas.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, expresó este jueves su preocupación por la violencia ocurrida en distintas partes de Reino Unido en los últimos días. Turk se refirió a un ataque registrado el lunes en Belfast, donde un hombre sudanés de 30 años intentó decapitar a un ciudadano británico, y a la difusión de imágenes de cámara corporal relacionadas con un ataque en Southampton en diciembre de 2025.
Turk manifestó su “profunda solidaridad con todas las víctimas, así como con sus familias y comunidades” y subrayó la importancia de la rendición de cuentas. Asimismo, afirmó que “diversos actores han instrumentalizado estos ataques y han promovido discursos divisivos contra comunidades basadas en la raza y la etnia para incitar al odio y la violencia”.
El funcionario internacional sostuvo que “la búsqueda de chivos expiatorios y la deshumanización son totalmente inaceptables” y calificó como “deplorables” la violencia contra las personas, la quema de viviendas, los daños a la propiedad y la intimidación dirigida contra grupos minoritarios.
Turk también hizo un llamado a “políticos y líderes” para que se abstengan de promover discursos que aviven las tensiones o estigmaticen a las comunidades. Además, instó a los proveedores de plataformas de redes sociales a asumir sus responsabilidades en materia de Derechos Humanos respecto al discurso de odio y la incitación a la violencia.
Los incidentes racistas surgieron tras el ataque con arma blanca cometido por Hadi Alodid, un hombre sudanés de 30 años, contra Steven Ogilvy, un trabajador del servicio público de salud británico de unos 40 años, el lunes pasado. La agresión fue grabada y se viralizó en redes sociales, generando indignación generalizada.
Este caso se suma al del joven británico-polaco Henry Nowak, quien murió en diciembre de 2025 tras ser apuñalado con un cuchillo shastar por Vickrum Digwa, condenado a cadena perpetua. La difusión de un video de una cámara policial mostró a la víctima esposada y agonizando antes de fallecer.
