El Ente de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba clausuró el bar Wachitas por irregularidades en seguridad, higiene y habilitación. La administración del local negó vínculos con la causa por el femicidio de Agostina Vega.
Wachitas Bar, ubicado sobre calle Ituzaingó en el barrio Nueva Córdoba, fue clausurado este martes por el Ente de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba. Durante una inspección, los agentes constataron deficiencias en las instalaciones eléctricas, falta de señalización adecuada, elementos de seguridad vencidos, actividades no autorizadas y modificaciones estructurales no informadas.
Al día siguiente, inspectores municipales verificaron que las fajas de clausura habían sido retiradas sin autorización, por lo que se realizaron nuevas actuaciones administrativas y se volvieron a colocar los precintos oficiales.
En medio de la repercusión, la administración de Wachitas emitió un comunicado en el que afirmó no tener «ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes». Además, sostuvo que colaboró de manera inmediata con los procedimientos y que no se encontraron elementos que vincularan al bar con la causa judicial.
El nombre del local comenzó a circular luego de que se conociera que la propietaria del Ford Ka mencionado en la investigación trabajaba en el bar. Desde Wachitas señalaron que las personas señaladas no integran la titularidad del comercio y remarcaron que el establecimiento no tiene relación con los hechos investigados.
