La exesposa del expiloto de Fórmula 1 declaró a la prensa alemana sobre la ceremonia celebrada en Saint-Tropez y reiteró su malestar por la forma en que se enteró de la relación.
La boda de Ralf Schumacher y Étienne Bousquet-Cassagne tuvo lugar en Saint-Tropez, Francia, y reunió a más de 100 invitados durante tres días, según informó el diario alemán Bild. El hijo en común de la expareja, David Schumacher, de 24 años, ofició como padrino. Cora Schumacher no asistió a la ceremonia y declaró que no vería la transmisión televisiva del evento.
En declaraciones a Bild, Cora Schumacher expresó: “Siempre dicen: el amor verdadero encuentra su camino. En algunos casos, solo se necesita un poco más de tiempo hasta que todos en el hipódromo sepan realmente hacia dónde se dirige la carrera. De todos modos, muchas felicidades en tu boda”. El medio alemán interpretó esas palabras como una indirecta sobre la orientación sexual de su exmarido.
Previamente, Cora Schumacher había manifestado su malestar en una entrevista con Der Spiegel, donde afirmó que se enteró de la relación entre Ralf Schumacher y Étienne Bousquet-Cassagne a través de las redes sociales. “Me siento usada”, declaró, y calificó el anuncio como “una puñalada en el corazón”. También sostuvo que durante su matrimonio existieron rumores sobre la orientación sexual de su exmarido, pero que él los negó.
La modelo relató que conoció a Étienne Bousquet-Cassagne como un empleado de Ralf y que desconocía el vínculo sentimental entre ambos. “No tenía idea de que él tenía una relación sentimental con mi exmarido”, aseguró, y agregó que sintió haber “desperdiciado sus mejores años” junto a Ralf.
El conflicto escaló luego de que Ralf Schumacher publicara una foto junto a su pareja en Instagram en julio de 2024, acompañada del mensaje: “Lo más hermoso de la vida es cuando tienes a tu lado a la pareja adecuada con quien puedes compartirlo todo”. Posteriormente, el expiloto difundió una captura de pantalla de un mensaje de WhatsApp en el que Cora felicitaba a Étienne, buscando demostrar que ella ya conocía la relación. Cora calificó esa acción de “patética” e ilegal, y su madre, Ingrid Brinkmann, declaró a Bild que Ralf “siempre les mintió en la cara”.
Cora Schumacher reconoció que la situación afectó su salud mental y que recurrió a terapia para afrontar ataques de pánico. “Procesé todo lo que aún me atormenta”, afirmó, y reveló que quemó su vestido de novia como gesto simbólico. David Schumacher, el hijo de ambos, respaldó públicamente a su padre mediante mensajes en redes sociales, que luego eliminó.
La boda concluyó con un brunch en la residencia privada de la pareja, según detalló Bild. La cobertura del evento se mantuvo en reserva hasta su emisión televisiva.
