Un psicólogo estadounidense identificó un comportamiento que distingue a las personas con alta autoconfianza: actuar a pesar de la incomodidad, en lugar de esperar a que desaparezca.
El psicólogo estadounidense Mark Travers, en un artículo publicado en Psychology Today, sostuvo que la seguridad personal no es una condición innata, sino el resultado de las acciones. Según Travers, las personas seguras de sí mismas actúan en presencia de la incomodidad, en lugar de esperar a que esta desaparezca.
Travers, formado en la Universidad de Cornell y la Universidad de Colorado Boulder, explicó que este comportamiento no implica imprudencia. Las investigaciones psicológicas indican que estas personas también experimentan miedo, pero han aprendido a avanzar junto a la duda.
El experto citó el trabajo de Albert Bandura sobre la “experiencia de dominio”, la fuente más poderosa de autoeficacia. Un estudio citado por Travers mostró que personas con fobias severas a serpientes que interactuaban físicamente con el objeto de su miedo experimentaban aumentos en su confianza, no por palabras de aliento, sino por actuar.
Travers señaló que el cerebro humano actualiza su estimación de capacidades basándose en acciones reales, no en intenciones. La intolerancia a la incertidumbre, según otras investigaciones, se asocia con menor bienestar y tendencia a evitar situaciones nuevas. El antídoto, indicó, es exponerse a la incertidumbre repetidamente.
Un estudio de 2014 de la Universidad de Harvard, publicado en el Journal of Experimental Psychology, demostró que personas que reinterpretaron su ansiedad como “emoción” obtuvieron mejores resultados en tareas como hablar en público o negociar. En definitiva, las personas seguras no permiten que el ritmo cardíaco acelerado funcione como una señal de alto, sino como un indicador de que la situación importa.
