El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) exigirá desde el 1 de agosto el Documento de Tránsito electrónico (DT-e) para el traslado de material apícola, medida que generó críticas de la Comisión Apícola de Carbap por su impacto operativo y económico.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) anunció que desde el próximo 1 de agosto será obligatorio el uso del Documento de Tránsito electrónico (DT-e) para el traslado de material apícola melario desde los apiarios hacia las salas de extracción. La medida, que busca fortalecer los controles sanitarios y digitalizar el Sistema de Trazabilidad Apícola (SITA), fue recibida con críticas por parte de la Comisión Apícola de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
Según explicó el Senasa, el nuevo sistema permitirá reforzar las garantías sanitarias frente a los mercados internacionales y contribuirá a prevenir el ingreso del Pequeño Escarabajo de las Colmenas (PEC), una plaga de alto riesgo epidemiológico presente en países vecinos como Brasil, Bolivia y Paraguay. Los apicultores deberán autogestionar el DT-e mediante el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa), mientras que las salas de extracción deberán cerrar el trámite para garantizar la trazabilidad del movimiento.
Desde Carbap cuestionaron la necesidad de incorporar una nueva exigencia burocrática y aseguraron que el sistema actual ya garantiza la trazabilidad total de la miel argentina. “Instamos a revisar esta medida y generar canales de diálogo conducentes, efectivos y concretos para encontrar la manera de que el productor pueda dedicarse a lo que sabe: producir y agregar valor”, señalaron desde la entidad.
Rubén Montero, coordinador de la Comisión Apícola de Carbap, afirmó que las entidades del sector vienen advirtiendo desde hace meses sobre las dificultades que implicará la medida para los productores. “En el Consejo Nacional Apícola de 2024 en Cipolletti ya le planteamos al ingeniero Mauricio Rabinovich (jefe del Programa Nacional de Sanidad Apícola) que esta medida iba a ser de posible incumplimiento para gran parte del sector”, indicó.
Montero también cuestionó la contradicción entre el nuevo requisito y el discurso oficial de desregulación. “No entendemos cómo un gobierno que dice que viene a desregular termina incorporando más regulaciones”, afirmó. Además, advirtió que la implementación podría obligar a muchos establecimientos a sumar personal administrativo únicamente para cumplir con los nuevos trámites, y que la página de Senasa muchas veces no funciona en condiciones óptimas, lo que dificulta el cumplimiento, especialmente para productores con acceso limitado a tecnología o conectividad.
El dirigente recordó que el sistema alcanzará a unas 1,2 millones de colmenas en todo el país y remarcó el delicado escenario económico que atraviesa el sector. Según indicó, las objeciones al nuevo esquema fueron planteadas desde junio de 2024, durante una reunión del Consejo Nacional Apícola realizada en Cipolletti, Río Negro, aunque aseguraron que no fueron escuchadas.
