El gendarme argentino, que estuvo 448 días detenido, confesó haber considerado quitarse la vida y detalló los momentos más duros de su cautiverio.
El gendarme argentino Nahuel Gallo, que estuvo 448 días secuestrado en Venezuela, reveló que pensó en quitarse la vida durante el período de detención y describió detalles de su cautiverio por parte del régimen de Nicolás Maduro.
Consultado sobre cuál fue el peor momento que pasó durante su arresto, respondió: «Para mí, lo peor es diciembre por no saber qué va a pasar conmigo, no saber de (su esposa) María, de mi bebé». «Estar 24×7 en la celda… He pensado muchas cosas. Siempre me preguntan ‘¿te quisiste sacar la vida?’ La he pensado», enfatizó el gendarme durante un adelanto que transmitió El Trece de la entrevista que brindó a TN y se conocerá completa este sábado.
Según describió, su viaje empezó el 6 de diciembre desde Argentina rumbo a Venezuela, pasando por Chile, Bogotá y Cúcuta. Durante el control en Migraciones, los agentes venezolanos «estaban de civil y no tenían una placa identificatoria», indicó Gallo, quien precisó que les presentó «la carta de invitación, el certificado de domicilio donde iba a estar, los boletos de ida y vuelta». «Yo me quedaba hasta el 28 de diciembre. No le dieron mucha importancia. Lo que les importaba era ver mi celular», relató.
Gallo contó que los agentes revisaron su teléfono y encontraron una conversación con su esposa sobre la situación política en Venezuela. «Puso ‘Chávez’ primero en el buscador y no salió nada. Puso ‘Maduro’ ahí fue el detonante. No le gustó, se puso malo y dijo ‘vos hablás mal de mi presidente'», recordó. A partir de ahí, comenzaron los golpes: «En el abdomen, en la cabeza, cachetadas. Ahí fue donde me taparon la cabeza por primera vez».
El pasado 17 de abril, Gallo se presentó como querellante en la causa abierta contra el ex presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado por «crímenes de lesa humanidad». En la presentación realizada en el fuero federal porteño, reclamó «ser reconocido como víctima y parte querellante».
«Volver a esos momentos duele. Revivirlos no es fácil. Pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad. Y la verdad es que esto no puede seguir pasando», publicó Gallo en redes sociales. «El régimen venezolano sí tortura, y lo sigue haciendo. No es un discurso, es una realidad que muchos hemos vivido. Hoy, con la frente en alto, lo digo sin miedo: soy inocente, siempre lo fui. Y este es mi momento de exigir justicia», subrayó.
