Una misión de alto nivel de Kazajistán recorrió establecimientos rurales argentinos con el objetivo de importar ganado en pie y embriones, en el marco de un plan de desarrollo ganadero 2026-2030.
Una delegación de alto nivel de Kazajistán, encabezada por el viceministro de Agricultura, Amangaliy Berdalin, recorrió grandes establecimientos rurales de la Argentina con la intención de importar ganado bovino en pie y embriones. La comitiva incluyó a Syrym Ertaev y Dauren Salykov, presidente y director de la Unión de Criadores de Ganado de Kazajistán, junto a productores y empresarios del sector.
“El nivel actual de comercio en este sector sigue siendo insuficiente y no se corresponde con el potencial existente”, afirmó Berdalin, quien destacó que la Argentina es “uno de los países líderes mundiales en producción ganadera”. El funcionario señaló que la ganadería es una prioridad en la política económica de Kazajistán, que lanzó un “Plan Integral de Desarrollo Ganadero 2026-2030” para aumentar el stock bovino, ovino y equino, y duplicar sus exportaciones hacia 2031.
Kazajistán ocupa el quinto lugar mundial en superficie de pastizales y dispone de 61 millones de hectáreas sin explotar. Su stock ganadero alcanzó 8,5 millones de cabezas en 2025. El gobierno kazajo ofrece financiamiento con tasas del 2,5% a diez años y subsidios de hasta 1500 dólares por cabeza adquirida, con la meta de incorporar 140.000 animales por año hasta 2030.
Desde el lado argentino, el subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda Rodríguez, señaló que el país está en condiciones de abastecer esa demanda y destacó los avances sanitarios recientes: “Hemos conseguido muchos acuerdos sanitarios bilaterales el año pasado, aunque quedan aspectos logísticos por resolver”.
El interés kazajo se concentra en razas como Angus y Hereford, valoradas por su adaptabilidad climática y calidad de carne. “Para nosotros lo más importante es el fondo genético del ganado”, sostuvo Dauren Salykov, quien precisó que buscan tanto animales en pie como embriones, con un programa a un año y la expectativa de consolidar a Sudamérica como socio ganadero en cinco años.
La relación ganadera entre ambos países tiene antecedentes: en la década de 1950, durante la era soviética, Kazajistán importó reproductores desde Argentina y Uruguay para mejorar su raza local. “Los resultados fueron muy buenos, por eso hoy vuelven a buscar esa genética”, aseguró Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus. La ubicación geográfica de Kazajistán, entre Asia y Europa, le permite proyectarse como proveedor regional clave para mercados como China y Rusia.
Ambos países cuentan con un memorándum de cooperación en ciencia y tecnología a través del INTA, aunque desde la delegación kazaja consideran que esa relación “es limitada” y debe evolucionar hacia proyectos concretos y comercio efectivo.
