Según datos oficiales, el consumo en Argentina atraviesa una fase crítica, con descensos significativos en la compra de alimentos, vestimenta y artículos de limpieza, y un creciente desplazamiento hacia la economía informal.
El economista Ernesto Mattos, en declaraciones a Canal E, analizó la situación del consumo en Argentina, señalando que atraviesa un momento crítico, respaldado por datos oficiales. Según Mattos, ‘siguiendo los datos oficiales, por ejemplo, en la encuesta de supermercados, lo que más cae son almacenes y carnes’.
La contracción no se limita a productos básicos, sino que también alcanza al consumo no esencial. ‘En la encuesta nacional de centros de compra, que ahí entraría calzado, instrumentaria, marroquinería y ropa, también tenemos una caída muy fuerte’, detalló el economista.
Mattos resaltó que incluso los productos vinculados a la higiene y la salud muestran un deterioro: ‘Y en la encuesta de lo que serían los mayoristas, principalmente hay una caída en artículos de limpieza y perfumería’. En este contexto, subrayó que ‘no se está consumiendo mucha comida y la gente no está cambiando mucho de ropa’.
Uno de los efectos más relevantes es el desplazamiento hacia circuitos informales. Mattos advirtió que este fenómeno está creciendo rápidamente: ‘Tené en cuenta que hay casi 5 millones, casi 6 millones de personas que están en informalidad’. En este escenario, los consumidores buscan alternativas fuera del sistema tradicional: ‘Terminan comprando productos que por ahí están fuera de la regulación’.
El entrevistado mencionó que esto no solo impacta en la calidad de los productos, sino también en la seguridad del consumidor: ‘Cualquier persona que consuma alguno de estos artículos, ya sea de alimento, ropa o limpieza, está sujeto a que, bueno, no hay un responsable sobre lo que suceda’.
Además, el retiro de promociones en supermercados profundiza el problema: ‘Fíjate que algunos grandes supermercados sacaron las promociones que tenían y descuentos’, concluyó Mattos.
