El músico británico de 74 años reiteró su postura sobre la herencia y la importancia del esfuerzo personal en una entrevista con CBS Sunday Morning.
A sus 74 años, Sting vuelve a dejar en claro que su patrimonio no será un pase libre para sus seis hijos. Lejos de pensar en legarles su millonaria herencia sin más, el cantante insiste en una filosofía de vida que sostiene desde hace años: la verdadera herencia no pasa por el dinero sino por inculcar a su familia los valores de la independencia y el esfuerzo personal.
En una entrevista con CBS Sunday Morning, el exlíder de The Police fue tajante al explicar por qué no planea convertir su fortuna en un fondo ilimitado para los suyos. «Lo peor que le podés hacer a un hijo es decirle: ‘No tenés que trabajar'», afirmó primero. Y profundizó: «Creo que eso es una forma de abuso de la que espero nunca sentirme culpable», sostuvo. Y sumó: «Todos mis hijos han tenido la suerte de tener una extraordinaria ética del trabajo, ya sea por genética o porque les he dicho: ‘Chicos, tienen que trabajar. Estoy gastando nuestro dinero. Estoy pagando su educación. Llevan zapatos en los pies. Pónganse a trabajar'».
El músico reafirmó que su deseo siempre fue que sus hijos construyan sus propias carreras lejos de cualquier dependencia económica. «No es crueldad. Creo que hay bondad y confianza en que se abrirán camino por sí mismos. Mis hijos son fuertes», destacó. Cuando se le consultó si sus descendientes se sienten frustrados o le reclaman más dinero, Sting respondió con ironía: «No me lo dicen a la cara».
No es la primera vez que el artista expresa esta postura. Ya en 2014, en una entrevista con el portal Mail on Sunday, había sido igual de explícito: «Desde luego, no quiero dejarles fondos fiduciarios que se conviertan en una carga», decía. En aquel momento también señalaba: «Tienen que trabajar. Todos mis hijos lo saben y rara vez me piden algo, lo cual respeto y agradezco enormemente». Aunque aclaraba que estaba dispuesto a ayudarlos en el caso de que tuvieran que enfrentar dificultades reales, hizo en ese momento una distinción clave entre apoyo y dependencia: «Tienen una ética de trabajo que les impulsa a querer triunfar por sus propios méritos», apuntó.
Esa misma línea mantuvo en 2020, cuando habló con la revista People sobre su familia: «Mis hijos son tremendamente independientes. No están para nada esperando que les den algo, y no querría privarlos de esa aventura en la vida: ganarse la vida por sí mismos», señalaba. «Es algo maravilloso y difícil de hacer, así que no les he prometido nada. Obviamente, los ayudaré si tienen problemas, pero no esperan que les dé limosna. Son demasiado independientes», resaltaba.
Sting tiene seis hijos: Joe Sumner, de 49 años, y Fuschia Sumner, de 44, fruto de su primer matrimonio con la actriz Frances Tomelty; y Mickey, Jake, Eliot y Giacomo, nacidos de su relación con Trudie Styler, con quien está casado desde 1992. A lo largo de los años, todos han desarrollado carreras propias en distintos ámbitos, desde la música hasta la actuación.
Hace unos meses, Sting se convirtió inesperadamente en protagonista de una noticia viral de la escena musical argentina. El artista sorprendió al aparecer en el video con el que Ca7riel y Paco Amoroso lanzaron su nuevo álbum. La publicación conjunta en Instagram por parte del dúo y el cantante británico revolucionó a los fanáticos: a través de una pieza de siete minutos cargada de humor, Sting se puso en la piel del supuesto fundador del Free Spirits Wellness Center, un ficticio centro de bienestar mental y emocional para figuras influyentes. Desde ese personaje, relató cómo conoció a los músicos argentinos durante una visita al país y cómo habría sido testigo de su ascenso meteórico en la escena internacional. «Hola, soy Sting. Por primera vez en la historia de la humanidad quiero darles la bienvenida a mi Free Spirits Wellness Center», señala primero el músico en la grabación. Para que el relato sea aún más real, incluso se creó una cuenta de Instagram para la supuesta empresa espiritual. A lo largo del clip, el exlíder de The Police describe el colapso que sufrieron los jóvenes argentinos previo al lanzamiento del que sería su último disco. «Su álbum fue literalmente lo peor que escuché en toda mi vida», bromea, antes de explicar cómo el dúo terminó por esta desgracia convirtiéndose en lo que él denomina los primeros «True Free Spirits».
