Una británica de 49 años fue sentenciada a diez meses de prisión en suspenso por dañar el vestido de novia de su cuñada y causar destrozos en un registro civil en Maidstone, Inglaterra.
Antonia Eastwood, de 49 años, fue condenada a diez meses de prisión en suspenso por arrojar pintura negra a su cuñada Gemma Monk, de 35, minutos antes de su boda en el registro civil Oakwood House, en Maidstone, Reino Unido.
Según las cámaras de seguridad y el testimonio de la víctima, Eastwood esperaba oculta detrás de un muro cercano a la entrada destinada a las novias. Cuando Monk llegó en una camioneta Range Rover, la agresora la llamó por su nombre y, al girar, recibió una lluvia de pintura que arruinó su vestido, valuado en 1.800 libras esterlinas. Además, se registraron daños materiales por más de 5.000 libras.
A pesar del incidente, la novia se casó con su pareja, Ken, dos horas después de lo previsto, gracias a que un asistente consiguió un vestido de reemplazo. Sin embargo, la pareja canceló su viaje de bodas a las islas Maldivas y dejó de celebrar aniversarios debido al trauma generado.
El juez Oliver Saxby determinó que el ataque fue deliberado y no espontáneo, como alegó la defensa. Eastwood, casada con el hermano de la víctima, dijo sentirse avergonzada y atribuyó su conducta a una crisis personal. No tenía antecedentes penales.
La sentencia incluye 160 horas de trabajo comunitario, una orden de restricción por diez años y el pago de 4.000 libras a Monk y 1.000 libras al establecimiento. La víctima declaró en el programa Good Morning Britain que la agresora no mostró remordimiento y que todas sus acusaciones fueron falsas.
