El edificio Intempo, el más alto de Benidorm, enfrentó múltiples fallos durante su construcción, incluyendo la omisión del espacio para el ascensor en las plantas superiores, tras un cambio de planes que duplicó su altura original.
Benidorm, en la costa de Alicante, España, es conocida por su gran cantidad de rascacielos, con 80 edificios de más de 100 metros, lo que la convierte en la segunda ciudad del mundo con más rascacielos por habitante. En este contexto, el edificio Intempo, diseñado por Roberto Pérez Guerras, se destaca por un insólito error: la falta de hueco para el ascensor en los pisos superiores.
Originalmente proyectado para 20 pisos, una decisión de último momento duplicó su altura a 47 plantas, alcanzando 200 metros. La construcción comenzó en 2006, pero la crisis española de 2008 provocó problemas financieros y la paralización de la obra. Tras años de abandono, se retomó la construcción con cambios de constructoras y múltiples descuidos.
Según el diario El País, hasta que no se construyeron los primeros 23 pisos no se instalaron montacargas para los trabajadores, y no se tenían los planos del piso 47 cuando ya se había hormigonado el piso 46. Un accidente grave ocurrió cuando un montacargas cayó con 13 trabajadores, y las ambulancias no pudieron acceder por falta de preparación en la entrada de vehículos.
En enero de 2012 se descubrió que no se había dejado espacio para el ascensor en las plantas superiores, ya que el cálculo original era para un bloque de 20 pisos. Los arquitectos directores renunciaron al proyecto en mayo de ese año. Finalmente, en 2021, tras 14 años, Intempo abrió sus puertas con 198 metros, 47 plantas y departamentos desde 200.000 euros hasta más de 1.000.000 de euros, convirtiéndose en un emblema de la ciudad.
