Una muestra fotográfica en las calles de París presenta a figuras públicas francesas recreando el icónico símbolo republicano, actualizando su lema con una perspectiva de género.
Este martes, las calles de París exhibieron una intervención artística compuesta por 92 retratos de mujeres, en su mayoría figuras públicas francesas, que recrean la imagen de Marianne, el símbolo alegórico de la República. La muestra, titulada Toutes Marianne(s). Liberté(e) – Égalité(e) – Fraternité(e), es organizada por el Museo Postal de París y fotografiada por Sylvie Castioni, conocida en el mundo de la moda y por su activismo a través de retratos íntimos.
El proyecto busca apropiarse de un ícono histórico para volverlo contemporáneo. El título incorpora una ‘e’ final al lema republicano (Libertad, Igualdad, Fraternidad), un juego gramatical en francés que señala el femenino y moderniza la consigna, ya que esos sustantivos no tienen género gramatical. Las fotografías retoman uno de los rasgos más reconocibles de la Marianne pintada por Eugène Delacroix en La libertad guiando al pueblo (1830): el torso desnudo, con variaciones en el grado de audacia entre las imágenes.
Marianne se consolidó como símbolo a partir de la obra de Delacroix, que representa a una mujer con el pecho descubierto, la bandera francesa en alto y un fusil en la mano, guiando al pueblo durante las jornadas revolucionarias de 1830. Según la historiadora Annie Duprat, especialista en la iconografía de la Revolución Francesa, la figura surgió para representar el paso de la monarquía a un sistema basado en derechos y para unir a los franceses en torno a los principios republicanos. La elección de una mujer se enmarca en la tradición clásica donde la libertad y la justicia suelen ser femeninas.
Elementos como el gorro frigio, que también llevan las mujeres retratadas por Castioni, simbolizan la liberación. Este mismo símbolo aparece en el Escudo Nacional Argentino. Con el tiempo, la imagen de Marianne se ha actualizado periódicamente incorporando rostros de mujeres famosas, como Brigitte Bardot o Catherine Deneuve en bustos oficiales, una tradición que acerca el símbolo a la sociedad. Los presidentes franceses también pueden elegir la imagen de Marianne para los sellos oficiales, reflejando el espíritu de su tiempo.
La intervención de Castioni se inscribe en esta línea, utilizando la figura de Marianne para poner el foco en el lugar de las mujeres en la sociedad contemporánea y reivindicar los valores republicanos desde una perspectiva actualizada.
