El indicador financiero elaborado por JP Morgan registró un aumento del 0,40% este miércoles, aunque mantiene una tendencia bajista en la última semana, alejándose de los máximos de abril.
El Riesgo País de Argentina, medido por el banco de inversión JP Morgan, se ubicó en 527 puntos básicos al cierre de las operaciones del miércoles 15 de abril de 2026. Según datos de Rava Bursátil, el indicador mostró una variación diaria positiva del 0,40% respecto al cierre previo de 525 puntos.
En la última semana, el índice ha mostrado una marcada tendencia a la baja, alejándose de los picos superiores a los 600 puntos registrados a principios de mes. El lunes 6 de abril, el indicador se encontraba en 611 unidades, iniciando un descenso progresivo que se profundizó tras las noticias de una tregua en Medio Oriente. Para el jueves 9 de abril, el indicador ya había perforado la barrera de los 600 puntos, cerrando en 557 unidades.
La mejora en el clima global permitió que los bonos soberanos argentinos en dólares recuperaran terreno, lo que impactó directamente en la compresión del diferencial de tasas. El viernes 10 de abril, el indicador continuó su senda descendente hasta los 553 puntos, nivel que mantuvo durante el fin de semana. El inicio de la presente semana confirmó la consolidación de estos valores bajos, con cierres de 528 puntos el lunes 13 y 525 puntos el martes 14 de abril.
El Riesgo País es un indicador financiero, técnicamente denominado Emerging Markets Bond Index (EMBI), que mide el diferencial de tasa de interés que pagan los bonos emitidos por países emergentes en comparación con los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Cuando el Riesgo País se sitúa en 527 puntos básicos, significa que el Estado argentino debe pagar un 5,27% anual de interés por encima de lo que paga Estados Unidos para financiarse en los mercados internacionales.
Este «sobrecosto» refleja la percepción de los inversores sobre la probabilidad de que un país cumpla o no con sus obligaciones de deuda. Para Argentina, la evolución de este índice es crucial, ya que determina el costo de financiamiento para el sector público y actúa como una tasa de referencia para el sector privado.
Este comportamiento se enmarca en un escenario de relativa cautela pero con mayor optimismo en el mercado de renta fija. De acuerdo con informes sectoriales, la tregua acordada entre potencias internacionales en zonas de conflicto permitió un respiro al precio del petróleo y una mejora en los activos de mercados emergentes. No obstante, los analistas locales señalan que la fragilidad de estos acuerdos mantiene una volatilidad latente en el indicador.
