El presidente del club merengue bajó al vestuario tras la derrota ante el Bayern Múnich y, según medios españoles, realizó una fuerte autocrítica interna sobre el rendimiento del equipo.
La eliminación del Real Madrid ante el Bayern Múnich en las semifinales de la Champions League ha generado una fuerte repercusión interna en el club. Distintos medios españoles coinciden en que el presidente, Florentino Pérez, se dirigió al plantel en el vestuario visitante del Allianz Arena tras la derrota por 4-3, en un encuentro marcado por un mensaje de exigencia y autocrítica.
Según la reconstrucción publicada por el diario Sport, Pérez habría expresado su decepción ante los jugadores y el cuerpo técnico. «Aprecio vuestro esfuerzo hoy, pero la temporada ha sido una verdadera decepción para todos», habría sido una de sus primeras declaraciones. El punto más destacado de su intervención, de acuerdo con esta fuente, fue una referencia a la vara histórica del club: «Una temporada sin títulos es un fracaso porque somos el Real Madrid, pero dos temporadas sin ganar títulos es intolerable».
El presidente también habría cuestionado el compromiso de parte del plantel, señalando que «vestir la camiseta del Real Madrid es un privilegio, pero también supone una responsabilidad y muchos de ustedes no han cumplido con esa responsabilidad. No se ha estado a la altura de la exigencia del club». La crítica, según los reportes, no hizo distinciones de jerarquía.
Este episodio se enmarca en un ciclo de dos temporadas sin títulos de peso para el Real Madrid, un hecho inusual en las últimas décadas. Los medios también señalan que la inversión reciente en refuerzos, que ronda los 170 millones de euros e incluye al argentino Franco Mastantuono, no ha tenido el impacto deportivo esperado hasta el momento.
El clima de tensión no se limitó al discurso posterior al partido. Durante el encuentro, las cámaras captaron un cruce de palabras entre Jude Bellingham y Vinícius Jr., cuando el marcador global estaba empatado 4-4, lo que refleja la presión del momento.
Con la Liga española como único objetivo remanente, donde el equipo es escolta del Barcelona a nueve puntos, Florentino Pérez habría cerrado su intervención exigiendo al equipo «finalizar al menos con dignidad esta temporada». La eliminación europea reabre debates sobre la gestión y el futuro del club en el medio plazo.
