El economista Eduardo Lahoz advirtió que la morosidad supera el 11%, en un contexto donde el objetivo de acumulación de reservas habría relegado la lucha contra la inflación. Señaló un cambio reciente con el énfasis en bajar tasas para reactivar el crédito.
El último dato de inflación volvió a encender alertas sobre el rumbo económico. Para el economista Eduardo Lahoz, el índice del 3,4% no es una sorpresa, sino un correlato de lo observado en el mercado en los últimos seis meses. Lahoz explicó que la dinámica actual responde a un cambio de prioridades del equipo económico, cuyo objetivo principal pasó a ser la acumulación de reservas, dejando en segundo plano la desaceleración inflacionaria desde comienzos de 2026.
El analista describió la tensión estructural del programa: «Para poder frenar la inflación, vos tenés que frenar la economía», lo que implica decisiones complejas en un contexto de baja actividad. Señaló un escenario desigual, con un crecimiento del PBI estimado entre 4% y 5% para el año, concentrado en sectores como el agro y la energía, mientras otros vinculados al mercado interno caen.
El impacto en la vida cotidiana es evidente. «Desapareció el crédito por el lado de las empresas y de las familias», sostuvo, vinculando esta situación con el endurecimiento de las tasas durante 2025. Como consecuencia, alertó que «la morosidad está tocando valores récord, arriba del 11%».
Frente a este panorama, Lahoz destacó un cambio reciente en la política económica, donde el equipo económico empezó a poner énfasis en bajar las tasas de interés. «Lo que lográs es bajar el costo del financiamiento para las empresas y para la familia», una condición que considera necesaria para reactivar el consumo.
Consultado sobre las perspectivas de los «mejores 18 meses» planteados por el Gobierno, el economista se mostró cauteloso. Señaló que durante mucho tiempo se priorizaron variables macroeconómicas, descuidando el mercado interno y el poder adquisitivo. No obstante, reconoció el estímulo reciente al otorgamiento de créditos como un posible punto de inflexión.
Aun así, advirtió que la recuperación será gradual y lenta, con señales más claras recién hacia fin de año o comienzos de 2027. En cuanto a la inflación, proyectó que el índice de abril será similar al de marzo, aunque con variaciones en sus componentes, y consideró «difícil» alcanzar una inflación del 1% durante 2026.
