Desde su elección el 8 de mayo de 2025, el papa León XIV realizó cinco viajes apostólicos internacionales a nueve países, además de una visita pastoral a San Marino. La próxima gira, que comenzará el 6 de noviembre, incluirá Uruguay, Argentina y Perú.
Desde que fue elegido como sucesor de Francisco, el 8 de mayo de 2025, el papa León XIV desarrolló una agenda internacional que lo llevó a recorrer Europa, Medio Oriente y África antes de emprender su primera gira por Sudamérica, que incluye a Uruguay, Argentina y Perú. Hasta el 5 de noviembre, el pontífice había realizado cinco viajes apostólicos internacionales a nueve países, además de una visita pastoral a la República de San Marino, que el Vaticano contabiliza por separado.
El recorrido permite identificar las prioridades diplomáticas, religiosas y sociales de su pontificado: el acercamiento entre las distintas ramas del cristianismo, el diálogo interreligioso, la defensa de la paz, la preocupación por los migrantes y los sectores vulnerables, y la recuperación de los vínculos de la Iglesia con regiones atravesadas por conflictos políticos y sociales. La próxima gira latinoamericana será, además, su primera visita al continente desde que asumió el papado.
Primer viaje: Turquía y Líbano
El primer viaje internacional de León XIV tuvo lugar entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre de 2025, cuando visitó Turquía y Líbano. Fue una gira de seis días que tuvo como acontecimiento central la conmemoración de los 1.700 años del Primer Concilio de Nicea, celebrado en el año 325 y considerado uno de los acontecimientos fundacionales de la historia del cristianismo. El viaje comenzó en Ankara, donde fue recibido por las autoridades turcas, visitó el mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk y mantuvo encuentros con el presidente Recep Tayyip Erdoğan, representantes del Gobierno, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Posteriormente se trasladó a Estambul, donde desarrolló una agenda centrada en el acercamiento entre católicos y ortodoxos.
Uno de los momentos más significativos se produjo el 28 de noviembre, cuando León XIV viajó a İznik, la antigua Nicea, para participar de una oración ecuménica junto a representantes de distintas confesiones cristianas, cerca de las excavaciones arqueológicas de la antigua basílica de San Neófito. La elección del lugar no fue casual: allí se celebró el concilio que estableció formulaciones fundamentales de la fe cristiana y dio origen al Credo niceno. Al día siguiente visitó la Mezquita Azul de Estambul, mantuvo encuentros con dirigentes de comunidades cristianas y se reunió con el patriarca ecuménico Bartolomé I. Ambos firmaron una declaración conjunta en favor de la unidad de los cristianos, uno de los principales objetivos históricos de la diplomacia vaticana.
La segunda parte de la gira se desarrolló en Líbano, donde el Papa llegó el 30 de noviembre. Allí mantuvo reuniones con el presidente Joseph Aoun, el titular de la Asamblea Nacional, Nabih Berri, y el primer ministro Nawaf Salam, además de encuentros con representantes religiosos, políticos y diplomáticos. Durante su estadía visitó la tumba de san Chárbel Makhlouf, en el monasterio de San Marón, y el santuario de Nuestra Señora del Líbano, en Harissa. También encabezó un encuentro ecuménico e interreligioso en la Plaza de los Mártires de Beirut y se reunió con jóvenes frente al Patriarcado maronita de Antioquía.
Uno de los gestos más simbólicos se produjo el 2 de diciembre, cuando León XIV realizó una oración silenciosa en el lugar de la explosión del puerto de Beirut, ocurrida el 4 de agosto de 2020 y que dejó más de 200 muertos y miles de heridos. También visitó el hospital De la Croix, donde se encontró con pacientes y trabajadores sanitarios. La visita tuvo una dimensión humanitaria, en un país golpeado por una crisis económica, tensiones políticas, desplazamientos poblacionales y conflictos regionales.
Segundo viaje: Mónaco
El segundo viaje apostólico internacional se realizó el 28 de marzo y tuvo como destino el Principado de Mónaco. Fue una visita de una jornada, pero de importancia institucional: León XIV se convirtió en el primer Papa de la época contemporánea en visitar oficialmente ese Estado europeo, donde el catolicismo es la religión oficial. El pontífice respondió a las invitaciones que las autoridades monegascas habían formulado inicialmente a Francisco y posteriormente a su sucesor.
La agenda comenzó con una recepción oficial en el Palacio del Príncipe, donde mantuvo un encuentro con el príncipe Alberto II de Mónaco. Posteriormente se reunió con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción y participó de un encuentro con jóvenes y catecúmenos frente a la iglesia de Sainte-Dévote. El cierre se produjo con una misa en el estadio Louis II, antes de regresar al Vaticano en helicóptero. La visita estuvo marcada por un mensaje sobre la responsabilidad pública de la Iglesia, el compromiso con la paz y la necesidad de que las instituciones religiosas mantengan una presencia activa en la sociedad.
Tercer viaje: África
La tercera gira internacional, y la más extensa hasta ese momento, tuvo lugar entre el 13 y el 23 de abril. León XIV recorrió cuatro países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Fueron diez días de actividades, once ciudades visitadas y una agenda que combinó encuentros políticos, celebraciones religiosas, reuniones con comunidades locales y gestos de acompañamiento a poblaciones atravesadas por conflictos y dificultades económicas.
La primera escala fue Argelia, donde el Papa visitó Argel y Annaba. La elección del país tuvo un significado especial por su relación histórica con san Agustín de Hipona, una de las figuras centrales de la tradición cristiana y una referencia espiritual para León XIV, quien pertenece a la Orden de San Agustín. El pontífice visitó el Monumento a los Mártires, se reunió con el presidente Abdelmadjid Tebboune, mantuvo encuentros con representantes de la sociedad civil y visitó la Gran Mezquita de Argel. También estuvo en el centro de acogida y amistad de las religiosas misioneras agustinas y se reunió con la comunidad católica del país en la Basílica de Nuestra Señora de África.
En Annaba, la antigua Hipona donde san Agustín fue obispo, recorrió el sitio arqueológico, visitó una residencia de adultos mayores y celebró una misa en la Basílica de San Agustín. La etapa argelina estuvo atravesada por el diálogo entre cristianos y musulmanes, en un país de mayoría islámica donde los católicos constituyen una minoría reducida. La segunda escala fue Camerún, donde León XIV visitó Yaundé, Bamenda y Duala. Se trató de una de las etapas políticamente más delicadas de la gira, debido al conflicto armado que afecta a las regiones anglófonas del país desde hace años. En Bamenda, una de las zonas más golpeadas por la violencia entre las fuerzas gubernamentales y los movimientos separatistas, el Papa encabezó un encuentro por la paz en la Catedral de San José y posteriormente celebró una misa en el aeropuerto internacional.
Su presencia en ese país buscó transmitir un mensaje de reconciliación y reclamar el fin de los enfrentamientos. En Yaundé también se reunió con el presidente Paul Biya, representantes institucionales, autoridades religiosas y visitó un orfanato. En Duala celebró una misa en el estadio Japoma, visitó un hospital católico y mantuvo un encuentro con estudiantes y profesores universitarios. El tercer destino fue Angola, donde permaneció entre el 18 y el 21 de abril. Allí visitó Luanda, Muxima y Saurimo. La agenda incluyó reuniones con el presidente João Lourenço, representantes gubernamentales y autoridades eclesiásticas. También celebró una misa en Kilamba y realizó una peregrinación al santuario de Mama Muxima, uno de los principales centros de devoción mariana de Angola. En Saurimo visitó una residencia de adultos mayores y celebró otra misa multitudinaria.
La última escala africana fue Guinea Ecuatorial, donde visitó Malabo, Mongomo y Bata. Se reunió con el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y representantes de las autoridades nacionales, además de participar de encuentros culturales y religiosos. También visitó el hospital psiquiátrico Jean Pierre Olié, una prisión en Bata y el memorial dedicado a las víctimas de la explosión del 7 de marzo de 2021. En Mongomo celebró una misa en la Basílica de la Inmaculada Concepción y visitó una escuela tecnológica. El 23 de abril encabezó la celebración eucarística de despedida en el estadio de Malabo y emprendió el regreso a Roma.
La gira africana fue interpretada por Vatican News como una de las apuestas pastorales más importantes del pontificado hasta ese momento. No solamente por su extensión geográfica, sino también porque permitió a León XIV combinar el legado agustiniano con una agenda política centrada en la paz, el diálogo entre religiones y la defensa de los sectores excluidos. Además, la visita a Bamenda le permitió llevar su mensaje directamente a una región atravesada por la violencia armada, mientras que las actividades en Angola y Guinea Ecuatorial pusieron el foco en las desigualdades y las condiciones de vida de las poblaciones locales.
Cuarto viaje: España
El cuarto viaje apostólico internacional tuvo como destino España y se desarrolló entre el 6 y el 12 de junio. Durante seis días, León XIV recorrió Madrid, Barcelona, Montserrat y las Islas Canarias, con escalas en Gran Canaria y Tenerife. Fue una visita de especial importancia para la Iglesia española, que atraviesa un proceso de transformación marcado por la secularización, la disminución de la práctica religiosa tradicional y los esfuerzos por recuperar el vínculo con las nuevas generaciones.
La gira comenzó en Madrid, donde el Papa fue recibido oficialmente en el Palacio Real por los reyes Felipe VI y Letizia. Allí mantuvo encuentros con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. También visitó el proyecto social CEDIA 24 Horas, dedicado a la atención de personas en situación de vulnerabilidad, y encabezó una vigilia de oración con jóvenes en la Plaza de Lima. Al día siguiente celebró una misa en la Plaza de Cibeles durante la festividad del Corpus Christi, se reunió con integrantes de la Orden de San Agustín y participó de un encuentro con representantes de la cultura, el arte, la economía y el deporte en el Movistar Arena.
El 8 de junio mantuvo una reunión con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó el Congreso de los Diputados para encontrarse con legisladores y se reunió con los obispos de España. También realizó una oración en homenaje a la Virgen de la Almudena y participó de un encuentro con la comunidad diocesana en el estadio Santiago Bernabéu. La segunda etapa se desarrolló en Barcelona, donde el pontífice visitó la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, encabezó una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys y recorrió el centro penitenciario Brians 1. Uno de los acontecimientos más importantes de la visita fue la celebración de una misa en la Basílica de la Sagrada Familia, durante la cual inauguró la torre de Jesucristo, uno de los elementos arquitectónicos centrales de la obra diseñada por Antoni Gaudí.
La última parte del viaje estuvo dedicada a las Islas Canarias y a la cuestión migratoria. León XIV visitó el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, donde se reunió con organizaciones que trabajan en la recepción y asistencia de migrantes que llegan desde África a través del Atlántico. También mantuvo encuentros con religiosos, sacerdotes y agentes pastorales y celebró una misa en el estadio de Gran Canaria. El 12 de junio viajó a Tenerife, donde visitó el centro de acogida Las Raíces y se reunió con organizaciones dedicadas a la integración de migrantes. La gira concluyó con una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife y el regreso a Roma.
Quinto viaje: Francia
El quinto viaje apostólico internacional fue a Francia, entre el 25 y el 28 de septiembre. La visita incluyó París, Lourdes y Metz y tuvo una relevancia diplomática y cultural porque León XIV visitó la sede de la UNESCO, convirtiéndose en el primer pontífice en hacerlo desde Juan Pablo II, quien había estado allí en 1980. En París fue recibido por el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo, donde mantuvo un encuentro institucional con las autoridades francesas, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
Posteriormente visitó la sede de la UNESCO, donde pronunció un discurso sobre la cooperación internacional, la educación, la paz, la dignidad humana y los desafíos que plantea la inteligencia artificial. El organismo destacó que fue una visita histórica, la primera de un Papa a su sede en 46 años. Durante su estadía en la capital francesa también visitó la Catedral de Notre-Dame, participó de una celebración de vísperas con representantes del clero y encabezó una vigilia de oración con jóvenes en el Stade de France, en Saint-Denis. El 26 de septiembre visitó el centro Maison Bakhita, dedicado al acompañamiento y la integración social, y celebró una misa en la Plaza de la Concordia, ante una multitud que la Oficina de Prensa de la Santa Sede estimó en alrededor de 700.000 personas.
La segunda etapa fue Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo. Allí rezó en la gruta de Massabielle, donde se produjeron las apariciones marianas a santa Bernardita, celebró una misa en el santuario y mantuvo encuentros con los obispos franceses, enfermos y personas que trabajan en tareas de acompañamiento. También participó de una procesión con antorchas y un rezo del rosario. La última escala fue Metz, donde el Papa encabezó un encuentro interreligioso y otro dedicado a las raíces de Europa, la paz y la unidad.
De esta manera, antes de iniciar su viaje a Sudamérica, León XIV había visitado nueve países mediante sus cinco viajes apostólicos internacionales: Turquía, Líbano, Mónaco, Argelia, Camerún, Angola, Guinea Ecuatorial, España y Francia. A esa lista se agrega San Marino, por su visita pastoral de agosto. El registro oficial del Vaticano permite distinguir estas giras internacionales de los numerosos desplazamientos que realizó dentro de Italia, como sus visitas a Asís, Lampedusa, Nápoles, Pompeya y Pavía.
La secuencia de destinos también permite observar una línea de continuidad en su pontificado. En Turquía y Líbano priorizó la unidad de los cristianos y la convivencia interreligiosa; en Mónaco reforzó el vínculo institucional con una monarquía católica; en África puso el acento en la paz, la pobreza y la atención a las comunidades vulnerables; en España destacó la evangelización, la juventud y la migración; y en Francia combinó la tradición religiosa con la defensa de la educación, la cultura, la cooperación internacional y la unidad europea.
La próxima gira, que comenzará el 6 de noviembre y se extenderá hasta el 17, tendrá una característica diferente: será la primera vez que León XIV visite América Latina desde que fue elegido Papa. El recorrido incluirá Uruguay, Argentina y Perú, con una carga personal particularmente importante en este último país, donde Robert Prevost vivió durante aproximadamente dos décadas, desarrolló su trabajo misionero y ejerció como obispo de Chiclayo. En Argentina, en tanto, su presencia tendrá una dimensión histórica y política adicional: será el primer pontífice que visite el país desde Juan Pablo II, en 1987, y el primero que llegue después del pontificado de Francisco, el argentino Jorge Bergoglio, quien nunca regresó a su tierra natal como Papa.
