El piloto de Artemis II envió un mensaje antes de que la tripulación perdiera comunicación con la Tierra durante 40 minutos. La misión concluyó con el amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico.
El piloto de la misión Artemis II, Reid Wiseman, envió un mensaje desde el espacio antes de que la tripulación perdiera conexión con la Tierra durante 40 minutos. «La Tierra se ve como una pequeña media luna allá afuera. Es magnífica, le tomé una foto… una vista realmente majestuosa», declaró Wiseman.
Luego de esas comunicaciones, los astronautas perdieron la comunicación con la Tierra y quedaron aislados en el espacio durante varios minutos. Según informó BBC, la especialista de misión Christina Koch restableció el contacto: «Houston, Integrity, comprobación de comunicaciones», dijo al romper el silencio de Orión, y agregó: «Es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra».
Distinción de Trump a la tripulación
El expresidente Donald Trump expresó su agradecimiento a los astronautas y su equipo: «Hoy estamos muy orgullosos premiando la Medalla de Honor Espacial del Congreso a la tripulación de Artemis II, por favor acompáñenme a premiar a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, grandes personas, felicitaciones». Además, añadió: «Estos astronautas no lo hicieron solos, quiero felicitar a todos los ingenieros y científicos, todos los integrantes de la NASA que formaron parte del éxito de esta misión».
Reingreso y amerizaje
Tras una misión que marcó un hito después de 53 años, los astronautas ingresaron a una velocidad de casi 40.000 kilómetros por hora y cayeron cerca de las costas de California para finalizar el viaje espacial a la Luna. La cápsula Orión amerizó sobre el océano Pacífico frente a la costa de San Diego, donde equipos de la NASA y del ejército estadounidense extrajeron a los cuatro astronautas y los trasladaron en helicóptero al buque USS John P. Murtha.
Observación del lado oculto de la Luna
La misión Artemis II consistió en observar y capturar imágenes del lado «oculto» de la Luna, que no es visible desde la Tierra. «Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás, ni siquiera Apolo», sostuvo Wiseman, y agregó: «Es simplemente indescriptible. Por más que lo miremos, nuestro cerebro no logra procesar esta imagen». «Es absolutamente espectacular, surrealista… no hay adjetivos, voy a tener que inventar algunos nuevos, no hay palabras para describir lo que vemos por esta ventana», destacó el tripulante.
Además de capturar imágenes de la Luna, los tripulantes del Artemis II se convirtieron en los seres humanos que más se han adentrado en el espacio. A bordo de la cápsula Orión, rompieron el récord de 400.171 kilómetros establecido por la misión Apolo 13 hace más de medio siglo, según consigna BBC Mundo.
Previo a que Artemis II sobrevolara el lado oculto de la Luna, China envió dos sondas a esa región: la Chang’e 4 en 2019 y la Chang’e 6 en 2024. Esta última recogió muestras y las trajo de vuelta a la Tierra para su estudio.
Evaluaciones físicas tras el regreso
La llegada de los tripulantes a la superficie terrestre no implicó el fin inmediato de sus tareas operativas ni el retorno a la vida privada, ya que los astronautas se sometieron a una serie de evaluaciones físicas. Estas medidas responden a la necesidad de monitorear la adaptación del cuerpo humano tras la exposición a condiciones extremas en el espacio exterior. Asimismo, estos estudios funcionan como una fuente de información directa para futuras misiones.
