El establecimiento, que recibe a casi 600 estudiantes, restauró ocho salones y tiene otros 12 en obra; el incendio del 16 de noviembre de 2016 afectó el sector de depósito de herramientas y materiales.
Casi una década después del incendio que dañó parte de sus instalaciones, la Escuela Técnica Nº 3 de San Isidro, ubicada en 25 de Mayo al 714, en el casco histórico, recuperó ocho aulas y tiene otras 12 en proceso de restauración. El establecimiento recibe a casi 600 estudiantes.
Las obras buscan rehabilitar los espacios más deteriorados y mejorar las condiciones del establecimiento, con intervenciones en los sectores afectados por el incendio y en aquellos que continuaron en funcionamiento y presentan problemas preexistentes, como filtraciones.
El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, visitó la institución esta semana y sostuvo: “Esta obra va a beneficiar directamente a casi 600 estudiantes. Queremos que San Isidro sea el mejor lugar para vivir y para estudiar, y eso se demuestra con hechos concretos, cuidando la infraestructura pública y devolviéndole a la comunidad las aulas y talleres dignos que se merecen desde hace años”.
En los primeros ocho salones recuperados se renovaron los tendidos eléctricos y pluviales, se repararon los techos interiores y se realizaron tareas de pintura. En los sectores que habían sufrido daños por el incendio también se reforzaron las estructuras.
La puesta a punto, que comenzó en marzo pasado, incluyó la colocación de nuevas luminarias, el cambio de ventanas y aberturas deterioradas, la reposición de vidrios rotos o faltantes y la instalación de protecciones de seguridad en las ventanas.
Las cuadrillas trabajan en otros 12 salones. Cuatro reciben mejoras en sus instalaciones eléctricas y pintura; tres requieren arreglos en los tendidos eléctricos y pluviales, y en los cinco restantes se están retirando los cielorrasos para reemplazarlos. Con estas tareas, el plan de recuperación se acerca a su última etapa, aunque quedarán dos aulas por intervenir una vez que terminen los trabajos en curso.
La escuela informó a través de sus redes sociales: “Estimadas familias, queremos compartirles una excelente noticia: ¡empezaron las obras de mejora en nuestro taller! Para que los chicos sigan estudiando de forma segura. Mientras trabajamos en la puesta en valor del taller, realizaremos algunos cambios temporales”. Y agregó: “Los preceptores informarán a la brevedad por cuaderno de comunicados los horarios actualizados y qué materias pasarán a la virtualidad. Agradecemos su comprensión y acompañamiento en esta etapa de crecimiento”.
El incendio fue el 16 de noviembre de 2016 y provocó pérdidas totales en el sector de depósito de herramientas y materiales. En ese entonces, la comunidad educativa se organizó para recibir donaciones y solicitó apoyo para el operativo de limpieza. Los talleres se trasladaron al microcine. Un posteo de Facebook del centro de estudiantes de aquellos días relata: “Hoy a la mañana pintamos el piso del microcine que esta funcionando como taller. Solo tenía una carpeta, levantaba mucho polvo y había chicos que eran asmáticos. Pudimos todos juntos solucionar este problema”. Y suma: “Gracias a los exalumnos que donaron la pintura para pisos, a la cooperadora por comprar los rodillos y pinceles, a directivos y profesores que ayudaron y también a nuestros estudiantes por pintar y colaborar con la escuela. Todos juntos por una mejor escuela pública!!!”.
