Mediante el Decreto 1305/2026, el Poder Ejecutivo difirió la actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono. La medida se produce tras los incrementos aplicados por las petroleras en septiembre y acumula una suba superior al 550% desde diciembre de 2023.
El Gobierno nacional resolvió una nueva postergación en la actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono. A través del Decreto 1305/2026, publicado en el Boletín Oficial, se trasladó la aplicación de los incrementos previstos para noviembre al 1° de diciembre de 2026.
La norma lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El decreto modifica el Decreto 617/2025 para diferir el incremento total pendiente, correspondiente a las actualizaciones acumuladas de 2024, 2025 y del primer y segundo trimestre de 2026.
Fundamentos oficiales
En el texto oficial, el Ejecutivo argumentó que la postergación busca «continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible» y que «resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones». Con esta medida, el Gobierno indica que busca amortiguar el impacto sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y moderar la suba en los surtidores.
Ajustes recientes en los surtidores
La decisión se conoce después de que a finales de septiembre las petroleras privadas aplicaran aumentos de hasta el 5% en los precios de venta al público, impulsados por la suba internacional del crudo. La empresa estatal YPF aplicó un ajuste del 1% en sus estaciones de servicio.
Fuentes del mercado confirmaron que Shell dispuso incrementos del 2% en las naftas y del 5% en el gasoil, mientras que Axion ajustó sus naftas un 2,5% en promedio, con movimientos similares en la red de Puma.
Respecto del aumento de YPF, la petrolera detalló que el mismo tiene como propósito «evitar trasladar la volatilidad a los precios locales» y sostener lo que la compañía califica como un «acuerdo honesto con los consumidores». El presidente y CEO de la firma, Horacio Marín, había anticipado que el seguimiento de los valores se rige por la evolución del crudo, los márgenes de rentabilidad y la respuesta del mercado.
Evolución de precios y consumo
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, los combustibles acumulan una suba que supera el 550% en todo el país. Al momento de la asunción del nuevo Gobierno, el litro de nafta súper en la red de YPF cotizaba en torno a los $311 en la Ciudad de Buenos Aires y superaba levemente los $400 en el interior. En la actualidad, el mismo producto supera la barrera de los $1.800 a $2.000 según la provincia y la empresa.
Este incremento se explicó principalmente por el salto inicial tras la devaluación del peso a finales de 2023, la política oficial de converger con los precios internacionales del crudo y el descongelamiento progresivo del ICL.
En cuanto al consumo, durante agosto se registró una caída interanual del 2,19% a nivel nacional, completando siete meses consecutivos de retracción. Se comercializaron 1.389.254 metros cúbicos al público en todo el territorio.
Por segmentos, la nafta súper lideró las pérdidas con una caída del 3,66%, seguida por el gasoil común (G2) con un retroceso del 3,02% y la nafta premium con una baja del 2,16%. El único segmento con números positivos fue el gasoil grado 3 (premium), que experimentó un incremento del 2,75%.
A nivel federal, la mayoría de los distritos sufrió caídas interanuales, con bajas de doble dígito en provincias como Santa Cruz y Tierra del Fuego. Cuatro jurisdicciones lograron contrarrestar la tendencia: Neuquén lideró el crecimiento con un 10,37%, seguida por Córdoba (3,35%), La Pampa (3,09%) y San Luis (2,26%).
