John Bailey, de 74 años, dejará la producción lechera en Craftsbury por problemas de salud y falta de relevo generacional. En la localidad, que hace 50 años tenía 30 granjas, quedarán solo dos tambos.
Un productor lechero de Craftsbury, Vermont, John Bailey, de 74 años, venderá su rebaño de 50 vacas después de mantener su granja familiar durante medio siglo. La decisión dejará a la localidad con solo dos establecimientos lecheros, según informó la cadena WCAX TV.
Bailey comenzó a ordeñar vacas a mano a los siete años, trabajó junto a su padre y asumió el control de la explotación a los 25. Los motivos de la venta son su estado de salud y la decisión de sus hijos de no continuar con la granja, según declaró el propio productor.
La esposa de Bailey, Cynthia, calificó la decisión como el final de una forma de vida. El ganadero no venderá los 300 acres del establecimiento, que planea destinar a la cría de ganado vacuno para reducir el esfuerzo físico y descansar más horas.
Un informe oficial indica que en Vermont el 73% de las granjas lecheras tiene menos de 200 vacas y que la cantidad de explotaciones pasó de 838 a 500 en diez años. La edad media de los granjeros es de 58 años. La concentración del sector permite ventajas de escala a las granjas más grandes, mientras las pequeñas afrontan inversiones, mayores costos laborales, mantenimiento de instalaciones y dificultades para encontrar sucesores.
En Craftsbury, que según el censo de 2020 tenía 1.343 habitantes, había 30 granjas lecheras hace medio siglo. Con la venta del rebaño de Bailey, quedarán dos.
