El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, solicitó a Rusia transparencia tras la muerte de una empleada de un instituto en Siberia y el aislamiento de 200 personas. La OMS también pidió una notificación oficial.
Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, instó a Rusia a ser transparente y a compartir información, tras la muerte de una empleada de un instituto de lucha contra la peste en Siberia y el aislamiento de 200 personas.
«Creo que, evidentemente, corresponde a Rusia compartir más información con el mundo», afirmó el funcionario del gobierno de Donald Trump en Reikiavik, Islandia, y pidió a Moscú que sea «transparente» después de que las autoridades rusas negaran que aplican medidas contra la peste después de que se conociera el caso el último fin de semana.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también le transmitió un pedido al Kremlin al manifestar que «aún no ha recibido una notificación oficial al respecto a través del Reglamento Sanitario Internacional (RSI)», que obliga a los países a responder en un plazo de 24 horas.
En conferencia de prensa, el vocero de la agencia sanitaria de Naciones Unidas Christian Lindmeier, agregó que ya el 3 de octubre, tras detectarse por el sistema interno de vigilancia este caso, la OMS se puso en contacto con las autoridades rusas y desde entonces «mantiene el contacto» con ellas.
Lindmeier también señaló que entre el 3 y el 5 de octubre la OMS ha incorporado para hacer seguimiento del suceso a expertos técnicos de su oficina regional en Copenhague y de la sede central de Ginebra, «incluidos especialistas en amenazas y agentes patógenos de alto riesgo».
Pese a las precauciones, la OMS considera por ahora «muy bajo» el riesgo sanitario en Europa tras conocerse el fallecimiento, aunque lo eleva a ‘entre moderado y bajo’ en Irkutsk, la región siberiana donde se registró.
Este fin de semana, cuando el caso tomó notoriedad, la Casa Blanca emitió una alerta por este caso, a la que el Kremlin respondió horas más tarde con un llamamiento a la calma y a tener en cuenta exclusivamente las informaciones del servicio ruso de defensa del consumidor.
Este aseguró que se trata de una «neumonía de etiología no establecida».
