El vicepresidente JD Vance informó la cancelación de 315.000 inscripciones al programa Affordable Care Act por presunto fraude, con un ahorro proyectado de USD 2.200 millones. Otras 419.000 inscripciones serán sometidas a verificación adicional.
El gobierno de Estados Unidos anunció este martes la baja de 760.000 beneficiarios del programa federal de seguro médico Affordable Care Act (ACA), conocido como Obamacare, a quienes acusa de haber accedido al sistema de forma fraudulenta. El anuncio fue encabezado por el vicepresidente JD Vance junto al doctor Mehmet Oz, titular de los Centros para los Servicios de Medicare y Medicaid (CMS).
Según Vance, la cancelación de unas 315.000 inscripciones —que afecta a 760.000 personas— permitirá ahorrar USD 2.200 millones a las arcas federales. «Nos estamos asegurando de que quienes reciben subsidios del Obamacare tengan derecho a recibirlos», declaró el vicepresidente en la conferencia de prensa.
La acusación central del gobierno es que esos beneficiarios fueron inscritos de forma fraudulenta o no existen. Vance indicó que parte de las inscripciones eliminadas carecían de número de seguro social o de documentación migratoria en regla.
Además de las cancelaciones, la administración anunció una suspensión de seis meses para los nuevos agentes y corredores que inscriben personas en coberturas médicas. Los funcionarios sostienen que ese sector es responsable de una parte del fraude detectado.
Otras 419.000 inscripciones no serán canceladas de inmediato, pero deberán pasar por un proceso de verificación ampliado para confirmar que sus titulares cumplen con los requisitos del programa.
Cynthia Cox, vicepresidenta y directora del programa ACA en la organización de investigación sanitaria KFF, señaló que el fraude debe corregirse, pero puso en duda la metodología. «No hay dudas de que alguien inscrito de forma fraudulenta debe perder su cobertura, pero la pregunta es si este fue el proceso adecuado para identificarlo, y si todos ellos lo eran realmente», sostuvo Cox.
Ellen Montz, ex subdirectora del Centro de Información al Consumidor y Supervisión de Seguros del CMS durante la administración de Joe Biden, reconoció que la lucha contra el fraude en el ACA fue una prioridad también en su etapa al frente del organismo. «La administración Trump ha hecho algunas cosas positivas orientadas a los verdaderos defraudadores», afirmó Montz. Sin embargo, subrayó que el anuncio carece de detalles sobre cómo se determinó quiénes debían ser excluidos. «Es probable que recibamos reclamos de consumidores que preguntarán por qué se canceló su inscripción», advirtió.
La medida se produce en un contexto de presión política. Las primas del seguro ACA se duplicaron o triplicaron para muchos estadounidenses durante el segundo mandato de Trump, tras la decisión del Congreso de mayoría republicana de no extender los subsidios de la era COVID, que habían amortiguado el costo de la cobertura durante la gestión de Biden. Millones de personas optaron por reducir su plan o abandonar el programa por completo.
La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) realizó pruebas encubiertas con solicitantes ficticios del ACA en 2024 y 2025. Un informe publicado en diciembre concluyó que el mercado federal aprobó cobertura subsidiada para casi la totalidad de los 24 inscriptos falsos que utilizó la agencia en sus pruebas, lo que confirma que los riesgos de fraude existen, aunque su magnitud exacta permanece incierta.
Richard E. Neal, de Massachusetts, portavoz demócrata del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara, calificó la situación de «la peor crisis sanitaria de la historia» y acusó al gobierno de profundizar un problema que su propio partido generó al eliminar los subsidios. «Como si dificultar el acceso a la cobertura a través de primas disparadas y más burocracia no fuera suficiente, ahora redoblan la apuesta para quitarla definitivamente», declaró.
La Casa Blanca remitió a la agencia Associated Press al equipo del vicepresidente para obtener más detalles sobre los planes del gobierno en materia de costos de la salud. Ni la oficina de Vance ni los Centros para los Servicios de Medicare y Medicaid respondieron a las consultas de AP.
