La investigación indica que la velocidad del cambio climático, y no solo la temperatura final, determina la estabilidad de la AMOC. El derretimiento de Groenlandia y el aumento de precipitaciones alteran la salinidad y densidad del agua en el Atlántico Norte.
La Circulación Meridional en el Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés) registra una desaceleración que, según un estudio difundido por el medio francés SciencePost, está vinculada al ritmo del calentamiento global. La AMOC es un sistema de corrientes que transporta aguas cálidas desde las regiones tropicales hacia el Atlántico Norte y devuelve agua fría en profundidad hacia latitudes meridionales.
El informe señala que la velocidad del calentamiento actual lleva a este mecanismo a un punto de no retorno a un ritmo inédito. A diferencia de modelos anteriores que evaluaban la estabilidad del océano basándose únicamente en la temperatura absoluta, las investigaciones actuales subrayan que la tasa de transformación climática es el factor determinante.
René van Westen, investigador del Instituto de Investigación Marina y Atmosférica de la Universidad de Utrecht, declaró: «La estabilidad de la circulación oceánica depende de qué tan rápido está cambiando el clima. Si el calentamiento ocurriera de forma lenta, el océano tendría margen para adaptarse. Sin embargo, bajo el ritmo actual, el océano simplemente no puede mantener el paso, lo que sitúa el punto de quiebre de la AMOC a temperaturas globales sustancialmente más bajas de lo que estimaban los modelos previos».
El estudio detalla alteraciones en la salinidad y densidad del agua de mar en latitudes altas. El derretimiento del manto de hielo de Groenlandia y el aumento de las precipitaciones aportan grandes volúmenes de agua dulce al Atlántico Subpolar. El agua dulce, menos densa que la salada, pierde capacidad de hundirse hacia el fondo marino, proceso que impulsa el retorno del circuito. Como consecuencia, se ha consolidado una anomalía térmica negativa en el Atlántico Norte, zona que se enfría en un contexto de calentamiento global.
Reyk Börner, investigador postdoctoral de la Universidad de Utrecht, advirtió: «Al aislar la velocidad de calentamiento de la temperatura final alcanzada, observamos que dos mundos que lleguen al mismo nivel de calentamiento tendrán un destino oceánico completamente diferente según la rapidez del trayecto. La aceleración ininterrumpida reduce drásticamente el umbral de supervivencia de la AMOC».
El informe difundido por SciencePost sostiene que estabilizar la temperatura promedio no es suficiente y que frenar la tasa de emisiones de forma inmediata es la única vía para evitar que el motor térmico del Atlántico quede bloqueado.
