El subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Elbridge Colby, transmitió a los jefes de Estado Mayor de los 31 países miembros de la OTAN que Washington estudia retirar parte de su material y tropas de Europa, y que los europeos deben asumir la defensa convencional del continente, excepto el paraguas nuclear, las actividades en el espacio y parte de la inteligencia satelital.
Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos, se reunió el jueves con los jefes de Estado Mayor de los 31 países miembros de la OTAN en Bruselas. Durante el encuentro, Colby transmitió que el Pentágono está llevando a cabo una revisión de su postura de fuerzas en Europa, denominada ‘US Force Posture Review’, que evaluará el número de tropas, su localización, el coste, y qué bases mantener o cerrar. Actualmente, hay 80.000 militares estadounidenses desplegados de forma permanente en Europa.
Colby denominó a esta nueva estrategia ‘OTAN 3.0’, que implica que los países europeos asuman la defensa convencional del continente, con excepción del paraguas nuclear, las actividades en el espacio y una parte de las capacidades de inteligencia satelital. Además, Washington exigirá a los socios europeos un mayor gasto en defensa, la compra de armamento estadounidense, el uso sin restricciones de sus bases y espacio aéreo, y el apoyo a las prioridades de política exterior de Estados Unidos.
La administración estadounidense también solicitó que los países europeos permitan el acceso de sus tropas, aviones y buques a cualquier base militar sin restricciones. Esta exigencia se basa en la experiencia de la operación militar contra Irán, en la que algunos países europeos, como España, Francia e Italia, se negaron a respaldar o a permitir el uso de su espacio aéreo y bases.
Colby elogió a Alemania, Polonia y los países escandinavos por su alineación con las políticas de Estados Unidos. En contraste, España, que es uno de los países más críticos con Washington y se niega a alcanzar el 5% del PBI en gasto de defensa, alberga bases estratégicas como la de Rota, utilizadas para operaciones en Oriente Medio y África.
El Pentágono estudia cuatro opciones, que serán presentadas al secretario de Defensa, Pete Hegseth, antes del 6 de noviembre, para que la decisión final se tome antes de fin de año. Como parte del proceso, Colby entregó a los países miembros un cuestionario sobre gasto en defensa, adquisiciones de armas, estrategia militar, compromisos con la OTAN y apoyo a la política exterior de Estados Unidos.
La OTAN, según sus documentos fundacionales, se limita a garantizar la seguridad del espacio euro-atlántico, y no obliga a los miembros a respaldar acciones militares fuera de esa zona. La propuesta estadounidense podría generar una alianza a varias velocidades, con países más alineados como Alemania y Polonia, otros con dudas como Reino Unido e Italia, y aquellos que se niegan a ayudar en ciertas operaciones, como España.
